Los recién nacidos que llevan el nombre del futuro huésped de la Casa Blanca, o de su familia, se multiplican en las maternidades estadounidenses tras la histórica victoria del primer presidente negro del país.
Una maternidad de Florida (sureste), el Memorial Regional Hospital de Hollywood, reivindicó con orgullo el primer bebé Obama, nacido el 4 de noviembre en la hora de la elección del candidato demócrata: «Sanjae Obama Fisher nació a las ocho de la tarde y pesa 3,8 kg», anunció el hospital que precisó que los padres, originarios de Birmania, tenían la intención de llamar así a su hijo incluso antes de los resultados de la elección.