Intratables lejos del Bernabéu


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Los partidos más complicados del Real Madrid en esta liga, a priori, están por disputarse a domicilio. Sin embargo, lejos de su estadio, los ‘blancos’ siguen demostrando gran solvencia.


El Real Madrid sigue a lo suyo. Partido tras partido va haciendo esta liga un poco más suya cada jornada. Anoche, en lo que se presumía un partido complicado en el Coliseum Alfonso Pérez, los merengues sacaron tres puntos más y consiguieron mantener así las renta de siete puntos sobre los azulgranas. Un Madrid que continua imparable, y fuera de casa, parece haber tomado la medida a sus rivales.

Las esperanzas del Barcelona por subirse de nuevo al tren de la liga pasan porque los madridistas pinchen fuera de casa. Sin embargo, la plantilla blanca está demostrando mayor fortaleza y seguridad fuera de casa. El resultado final del partido de ayer frente al Getafe, 0-1, parece corto, pero el Madrid mostró una gran fiabilidad y concentración, que solo en los últimos minutos se vio amenazada por el empuje de los azulones.

A domicilio, los de José Mourinho juegan más cómodos. Sin la presión del Santiago Bernabéu y sin los supuestos pitos a Cristiano Ronaldo, a su entrenador, y al juego de equipo (tímidos pitos que ya quedan lejos en el tiempo), los jugadores del Madrid salen con una concentración y motivación mayor.

Los últimos encuentros ligueros en el Bernabéu han sido complicados para los blancos. Complicados porque comienzan como si supieran la victoria será suya, pase lo que pase. En los minutos iniciales ante el Zaragoza y Athletic de Bilbao (últimos equipos en visitar en liga Chamartín), han tenido problemas. Los visitantes han empezado mandando en el marcador y el Madrid ha tenido que ir a remolque, teniendo que emplearse a fondo para dar la vuelta al partido, a pesar de que el resultado final acabe en goleada.

Por el contrario, el Madrid vive mejor lejos de su campo, ante la paradójica seguridad de no estar bajo el juicio de su afición. Cuando se alejan del Bernabéu son un rodillo mejor engrasado. Por lo menos son esas las sensaciones que transmiten. Ayer, la mínima victoria no mostró la superioridad vista en el campo. Un Madrid que tuvo decenas de ocasiones y solo un gol de Sergio Ramos puso la diferencia en el marcador. Iker Casillas vivió en la tranquilidad. Y Mesut Özil sigue demostrando día a día que es futbolista fantástico.

El Madrid diseñado por Mourinho se aproxima más a sus virtudes en los feudos rivales. Cuando todo está en su contra (incluso las inclemencias meteorológicas), los blancos son más fuertes y consistentes. Fuerza ante la dificultad. Por eso, quizás, los partidos más complicados para los madridistas estén por disputarse en su campo.

Y es que lejos de casa, el Real Madrid es pura rentabilidad. En esta temporada, ya son ocho victorias consecutivas lejos del Bernabéu. Ocho triunfos que bien pueden valer un título de liga. De momento, el record de victorias consecutivas a domicilio fuera de casa del club blanco, lo tiene el Madrid de Manuel Pellegrini, en la temporada 2009/2010. Ahora, es una estadística que está a tiro para el técnico portugués y sus jugadores.

Un trabajo, en los terrenos de juego de los contrarios, que ha abierto la brecha con el Barcelona. La diferencia entre ambos se ha sustentado en la debilidad de unos por sacar los partidos lejos del Camp Nou y la facilidad de otros para mostrarse superiores a sus rivales en campo ajeno. En total, 13 puntos de diferencia entre culés y merenegues es sus cosechas lejos de sus estadios. Una diferencia que bien puede valer una liga.

Con todo esto, el Madrid vivirá las dos próximas jornadas de liga ante el Levante y el Racing de Santander. Ambos partidos de forma consecutiva en el Bernabéu. Veremos por tanto como se desenvuelve el Madrid ante su público. Si sigue teniendo esas dudas iniciales o, por el contrario, ha cogido la buena costumbre de dejar sin la mínima opción a sus rivales, como viene siendo norma cuando visita campos hostiles.