La cumbre del G20 de países industrializados y emergentes este fin de semana en Washington es sólo el comienzo de una reforma de los mercados financieros y de las prácticas que generaron la crisis actual, estiman analistas.

La reunión tendrá lugar en un contexto de continuas perturbaciones en el sistema financiero y crecientes señales de que la economía mundial avanza hacia lo que muchos temen será una recesión larga y duradera.
Las masivas intervenciones de los gobiernos por billones de dólares para apoyar y rescatar los bancos y estimular la economía han fracasado hasta ahora en frenar la crisis, y los líderes políticos llaman a hacer más.
¿Pero qué exactamente? El modelo de sistema financiero moderno, de libre mercado, se ha mundializado, mientras la regulación y el control permanecen en gran parte bajo control nacional, algo que debe ser resuelto, según analistas.
La cumbre del G20 «es sólo el comienzo, aunque prometedor», dijo el martes en Roma el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, que espera que en la reunión se saquen las conclusiones de una crisis que «nació de la anarquía generalizada de los mercados».
«Necesitamos reconstruir las bases de la economía mundial, refundar el sistema financiero», agregó el mandatario brasileño.
Muchos países que participarán en la reunión llamaron a una mayor regulación de los mercados, que asumieron inversiones cada vez más riesgosas al relajarse los controles oficiales desde los años 80, cuando buscaban una forma de capitalismo más pura y eficiente.
Este modelo está hoy en día desacreditado, y políticos, economistas y analistas promueven una larga lista de eventuales soluciones. Entre éstas figuran:
– Los paraísos fiscales y nuevos tipos de operadores financieros, especialmente los fondos especulativos, deben regirse por el marco regulatorio para que los complejos flujos de capital y de inversión sean más transparentes.
Transparencia significa un alto nivel de información sobre los negocios que están teniendo lugar, el capital que está siendo utilizado y el riesgo asumido.
– Los sueldos del sector financiero y los bonos deben adecuarse para alentar prácticas conservadoras en vez de la toma de riesgos descontrolados que implicaron que los bancos estadounidenses concedieran créditos a personas con más deuda de la que jamás podrían pagar.