Los líderes de las comunidades griega y turca de Chipre se reunieron hoy en Nicosia para intentar reactivar las negociaciones sobre la reunificación de la isla, dividida desde hace más de 30 años, un diálogo que en pocas semanas pasó de la euforia a la desconfianza.
El presidente de la República de Chipre, Demetris Christofias, y el dirigente de la República Turca de Chipre del Norte (RTCN), Mehmet Alí Talat, debían analizar los progresos efectuados en los preparativos de sus próximas negociaciones, previstas para el 21 de junio.
Ambos mandatarios se entrevistaron en las instalaciones de la ONU en el antiguo aeropuerto de Nicosia, destruido durante la guerra de 1974, al oeste de la capital.
Fueron acogidos por el nuevo jefe de la misión de la ONU en Chipre, Taye-Brook Zerihun, un diplomático acostumbrado a las negociaciones delicadas.
«Es una ocasión para los dos hombres de analizar la situación y ponerse de acuerdo sobre el inicio de las negociaciones propiamente dichas», explicó un diplomático occidental.
«El periodo de luna de miel era un poco exagerado y ahora la morosidad es excesiva. Habrá problemas, no veo cómo podría ser de otro modo», agregó.
Christofias deseó entrevistarse con el dirigente de la entidad turcochipriota, que abarca una tercera parte del territorio y sólo es reconocida por Turquía, para intentar superar las dificultades encontradas durante los preparativos de las negociaciones de junio, según el portavoz del gobierno grecochipriota, Stephanos Stephanou.
«Si las negociaciones no conducen a ninguna convergencia, su resultado más probable será el fracaso. El problema chipriota no puede soportar un nuevo fracaso», advirtió.
La elección en febrero de Christofias a la presidencia de la República de Chipre despertó la esperanza de una solución negociada, tras el fracaso de un plan de la ONU sobre la reunificación de la isla, rechazado en 2004 por los grecochipriotas.
Con vistas a una reanudación de las negociaciones en junio, trece grupos de trabajo y comités técnicos emprendieron en abril discusiones preparatorias apadrinadas por la ONU.
Christofias, para quien los progresos en estos comités son una condición indispensable, puso en entredicho la insistencia de Talat por seguir adelante con la negociación al más alto nivel, independientemente del resultado de los encuentros preparatorios.
Por su parte, los turcochipriotas se declararon «dispuestos a ayudar a Christofias si exiten problemas que le impidan sentarse a la mesa de negociaciones», en palabras del portavoz de Talat, Hasan Ercakica.
Los grupos de trabajo discuten sobre el reparto de poderes, las cuestiones europeas, la seguridad, el territorio, las propiedades abandonadas a ambos lados de la línea divisoria y temas económicos. Sus conclusiones deben servir de base a las negociaciones directas.
Chipre está dividida desde la invasión del norte del territorio por Turquía en 1974, tras un golpe de estado dado en Nicosia por nacionalistas grecochipriotas apoyados por Atenas.