Según la primera validación del programa de transparencia en el gasto público para la inversión social en Guatemala, la misma no ha subido lo necesario y se ha canalizado de una manera errónea, impidiendo que los recursos lleguen a los más necesitados.
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La Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), la cual implementa el programa de transparencia en el gasto público, presentó el informe en el que detallan que el gasto público para las áreas de salud, educación, y saneamiento y agua, en los últimos 4 años se han incrementado en mínimos porcentajes, pero que está mal distribuido.
Del 2006 para el presente año la inversión en educación se incremento de 568.78 millones de quetzales a 626.02 millones, representando el 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
En el gasto de agua y saneamiento ambiental se incrementó de 99.46 millones de quetzales a 156.02 millones, esto equivale al 0.9% del PIB.
Todo lo contrario sucedió en el gasto público para el área de salud, el cual de 453.75 millones de quetzales que se invirtieron en el año 2006, para el presente año se invertirán únicamente 436.76, representando un 2.5% del PIB.
Rosa María de Frade, presidenta de la Comisión de Transparencia del Congreso de la República, manifestó su preocupación porque los fondos que se están asignando a estas tres áreas no están siendo destinados para los más necesitados, como en el caso de salud, en el que ella citó que «no hay un enfoque de salud curativa ni en salud preventiva»; además agregó que la asistencia de personas que viven en pobreza y pobreza extrema, es mínima y que eso debería de ser al revés.
En el caso de la educación, resaltó que los fondos son destinados más para la educación primaria, pero a la hora de salir de esta etapa, los estudiantes ya no continúan su profesionalismo porque no hay programas que los apoyen en los básicos.