Muchos proyectos de las instituciones financieras internacionales no abordan las desigualdades de género, lo que impide que mujeres y niñas participen y se beneficien de actividades de esos mismos proyectos, según un estudio publicado por el Gender Action, en asociación con Amigos de la Tierra.
Según la información publicada por Inter Press Service (IPS), cuando las propuestas ejecutadas no contemplan una mirada de género son las mujeres las que tienden a sufrir, además de que se refuerza el existente estatus de que la población femenina es de “segunda clase”.
De acuerdo con la publicación, las mujeres siguen siendo discriminadas en programas de compensación, son marginadas en los procesos de consultas y en las oportunidades de empleo.
A decir de Elizabeth Arend, coordinadora de programas de Gender Action, hay varios motivos para la persistente brecha entre la retórica de las instituciones financieras y el financiamiento que realmente aporta a los asuntos de género, pues existe una discrepancia histórica en lo que el equipo de investigación de estas entidades prioriza y el dinero que realmente recibe.
Arend dijo que si estos equipos encargados de indagar e investigar no ven al género como una prioridad, entonces este no es integrado en las inversiones de las instancias financieras, como en el caso del Banco Mundial (BM), donde este tema no es relevante.
Finalmente, el estudio elaborado por Gender Action y Amigos de la Tierra hace una fuerte crítica al BM, pues lo que está invirtiendo en el tema de género es mínimo, pese a que promueve una campaña a nivel mundial llamada “Piensa con equidad”.
Estudios recientes han demostrado que las mujeres son las que tienen la capacidad de sobrepasar las barreras a un desarrollo sustentable, pues son ellas las que desempeñan roles esenciales en la economía, la agricultura y el desarrollo mundial.