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No me refiero a los estafadores del Banco de Comercio, aunque la comparación bien que vale, tampoco estoy hablando de las autoridades monetarias, ni de algunos políticos, no me refiero a Joviel Acevedo ni a la ministra de Educación, no hablo en estos momentos de la PNC, por supuesto ni siquiera pensé en los diputados, ellos son otra especie (parasitoide), además, los insectos como tales no son ni feos ni malos; es la simple expresión que a veces utilizamos cuando queremos decir rastrero. En este caso no hablo tampoco de algunas personas que quedan en nuestros recuerdos como eso, muy, pero muy por debajo de todo lo que vale la pena.
Hablo de insectos, de mariposas, grillos, escorpiones, libélulas, arácnidos, seres vivos, hermosos, pequeños y a la vez grandes, maravillas de la naturaleza que han inspirado el ojo, o el lente, como quiera vérsele, de un artista, y cuando digo artista lo digo en el sentido amplio, porque esa vena poética de León Aguilera Radford no sólo transmite, como en esta ocasión, una visión espléndida de los artrópodos a través de imágenes fotográficas, sino que también ha transcrito la vida y su cotidianidad por medio de sus textos poéticos o en prosa, cargados muchas veces de humor, otras de irreverencia y en ocasiones de absurdidades de esas que envuelven la vida.
Los insectos de León son una muestra fotográfica que el jueves 18 se abre al público en el Cantón Exposición, en Cuatro Grados Norte, a las 19:00 horas, bajo el título de «Et facies earum sicut facies hominum», enhorabuena maestro.