Insatisfacción con transporte


Los cobros excesivos, el mal estado de las unidades, el irrespeto a las rutas establecidas y el trato abusivo por parte de los pilotos hacia los usuarios parecen ser problemas de nunca acabar para las personas que dí­a a dí­a tienen la necesidad de abordar cualquiera de las unidades de transporte público en la capital.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Según un estudio de opinión efectuado por la Asociación de Representantes de Transporte Urbano y Extraurbano, el í­ndice de satisfacción del servicio de transporte no supera el cinco por ciento según lo comentado por más de dos mil entrevistados.

Puntos iniciales

El estudio sobre índice de Satisfacción del Usuario de Transporte Público (Isutrans) se divide en tres secciones: evaluación fí­sica de la unidad, evaluación de la imagen del piloto y ayudante y evaluación del área operativa del servicio.

Los primeros aspectos señalados por los afectados en el servicio del transporte señalaron como principales los siguientes aspectos: la falta de timbres dentro de la unidad y el deterioro absoluto de los asientos.

En la evaluación fí­sica tanto de pilotos como de ayudantes, señalaron que: los choferes son muy abusivos, que deberí­an tener una mejor presentación o apariencia y que mejoren su vocabulario.

En el caso del área operativa del servicio, los entrevistados se quejaron de que estos no viajan a una velocidad correcta, que poseen excesivo volumen en la música y que el número de unidades no satisface la demanda de los usuarios.

í‰dgar Guerra, representante de los usuarios del transporte, indicó que el anterior estudio será realizado de forma mensual y será presentado a las autoridades de transporte para que estas corrijan las rutas que estén en peores condiciones de servicio; y que «el objetivo principal es dignificar el sistema de transporte público de pasajeros», subrayó.

«Mejor que el que se paga»

Luis Gómez, representante de los transportistas, respondió a los anteriores resultados que «el servicio que prestan es mucho mejor del que se paga», y añadió que han realizado estudios cuyos resultados apuntan a que «el servicio que quieren (los usuarios) es el que deben pagar».

Según Gómez, en la ciudad de Guatemala los empresarios del transporte no tienen una «remuneración lógica para prestar un servicio de primera», debido a que existen problemas que no son atacados; como: los bajos salarios, la pobreza, entre otros.

El representante de los transportistas añadió que el buen servicio en el transporte se reduce a los costos y que para brindar una mejor asistencia «tendrí­an que cobrar tarifas mucho más altas; cuatro o cinco veces mayores, por ende los factores de calidad se incrementarán cuando haya í­ndices de ganancia en el transporte», enfatizó.

La falta de reparación y mantenimiento de las unidades es un caso reconocido por los empresarios, quienes argumentan que les es difí­cil mantener las unidades y tener, al mismo tiempo, un buen margen de ganancia. «Van 12 años sin nuevas unidades, pero también son 12 años sin que suba el pasaje», argumentó el entrevistado.

Sobre el trato de pilotos hacia los usuarios, Gómez dijo finalmente que se trata de operar el sistema de transporte con los altos í­ndices de delincuencia en el paí­s: «de ocho mil pilotos, sólo trabajan tres mil 500 por la delincuencia tan alta que existe», señaló.

Trámite

Marí­a José Salas, portavoz de la Municipalidad capitalina, indicó que las diferentes denuncias que ingresan al centro de atención son tramitadas en la inspectorí­a general de transporte público de la comuna.

Según Salas, emitida la denuncia, se enví­a un grupo de agentes de tránsito al lugar donde se presenten las anomalí­as y «se verifica el estado del bus, el cobro de las tarifas, entre otros aspectos», resaltó la vocera y añadió que la efectividad en los operativos depende de la información que proporcione el denunciante.

Amí­lcar Montejo, vocero de la PMT, dijo no tener a mano la cantidad de denuncias que ingresan diariamente al 1551, no obstante, reiteró que «las denuncias son atendidas de inmediato».

La Ley


La Ley y Reglamento de Tránsito establece multas mí­nimas de Q 100 hasta de Q 1 mil.

Artí­culo 180. Multa de Q 300. Se aplicará la anterior multa:

Por irrespeto a señales como: no vehí­culos, silencio, ceder el paso, velocidad mí­nima, entre otros.

Por conducir utilizando auriculares conectados y aparatos receptores o reproductores de sonido.

Artí­culo 182. Multa de Q 300. Se aplicará la anterior multa:

Por circular con un vehí­culo con escape o silenciador.

Por producir sonidos estridentes, exagerados o innecesarios por medio de los propios vehí­culos, bocinas, altavoces u otros aditamentos; en áreas residenciales, hospitales, sanatorios o en horas de la noche.

Artí­culo 184. Multa de Q 500. Se aplicará la anterior multa:

Por transportar más personas que plazas correspondientes a cada vehí­culo.

Por transportar personas en lugares exteriores de las unidades de transporte público.

Por recoger o dejar pasajeros o acompañantes, efectuando paradas en lugar no autorizado para el efecto.

En cifras


2 mil 500 boletas fueron llenadas en el estudio.

24 diferentes tipos de denuncias fueron extraí­das del informe.

50 son las rutas locales que fueron evaluadas.

3 mil unidades circulan diariamente en la capital.