General esperanza causó en el sector de jubilados estatales, sobre todo quienes reciben montos bajísimos, la iniciativa respectiva presentada al pleno legislativo por el diputado Oliverio García Rodas, conocido abogado y de enorme experiencia en el desempeño del hemiciclo parlamentario. Representante de enjundia por el departamento del norteño distrito de Alta Verapaz.
Hace ratos llevó a cabo esa acción encomiable, con los mejores propósitos que le animan en favor de una mayoría pertenecientes a la adultez mayor. Deseable es que tenga respuesta positiva entre sus colegas legisladores, en el sentido humano que alivie las penurias de los exservidores públicos, hoy en condiciones exasperantes por los artículos de primera necesidad.
No únicamente por lo último citado, por cuanto el costo de vida exhibe rostro alarmante, debido a las dimensiones bárbaras tocantes a todos los bienes, productos y servicios en ostensible posición, equivalente al hecho que sin ánimo de duda, semejan notoriamente estar ahorcándonos día a día. Es asimismo desconsolador el papel de indiferencia de las autoridades.
En tiempos remotos cuando me gradué de Maestro de Educación Primaria en el Instituto Normal Mixto del Norte, junto a los integrantes de la II promoción, bajo el alero de la ciudad Imperial de Cobán, conocí al honorable togado don Oliverio García Asturias y su respetable familia. Compartimos aulas en compañía de las hermanas y los hermanos mayores del congresista indicado.
Formulamos nuestros mejores y sinceros votos en dirección bien orientada y aceptada de su iniciativa de ley. A propósito, confiamos y esperamos animados por que la misma siga los pasos estipulados hasta arribar a su aprobación. Creemos que no suceda lo contrario y solamente termine engavetado y duerma el sueño de los justos, olvidado por años de años tristemente.
Sin perder tampoco la moral y no dominarnos la pérdida de la autoestima, ojalá logre un momento preciso, entre tanto asunto actualmente en manos del Congreso de la República. Hacemos votos asimismo para que tras otros asuntos pendientes de aprobación por los diputados de ese cuerpo colegiado, en los ojos de la ciudadanía ansiada por que tengan luz verde los casos.
Demás está subrayar que los jubilados estatales, pese a mandato constitucional de mejorar «conforme las posibilidades del Estado, se procederá a revisar periódicamente las cuantías asignadas a jubilaciones, pensiones y montepíos», reza taxativamente al artículo 114 de la Carta Magna. El último lo hizo hermosa realidad el expresidente Alfonso Portillo Cabrera.
Los presentes renglones llevan consigo las debidas gracias al licenciado Oliverio García Rodas, inclusive nuestro diputado altaverapacense, en la Constitución, aprobada, decretada y sancionada el 31 de mayo de 1985. Ojalá reitero con ahínco, máxime esperanzado que al fin los miles de jubilados del Estado reciban una mejoría o aumento en sus asignaciones mensuales.