Inician las lluvias… inicia el temor


La temporada de lluvias está por entrar de lleno en el paí­s, y los pobladores de asentamientos muestran preocupación por lo que el agua pueda hacer en sus viviendas. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Por causa de la época de lluvias, cientos de pobladores que viven en asentamientos y en riesgo muestran su preocupación ante el temor de perder sus viviendas.

Eddy Coronado
lahora@lahora.com.gt

Usualmente, los asentamientos sufren deslaves por la poca previsión que se tuvo para la planificación urbana de estos sectores. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Muchas de las familias que residen en diferentes asentamientos del paí­s viven la incertidumbre de la época húmeda, preocupadas por los aguaceros propios de la temporada.

La dirigencia del Movimiento Guatemalteco de Pobladores (MGP) dio a conocer que cientos de familias que se ubican en diferentes comunidades del paí­s corren riesgo por la entrada del invierno.

Luciano Colorado, integrante de la Coordinación, comunicó que existen miles de familias que se ubican en lugares de alto riesgo en los cuales mencionó orillas de barrancos y laderas, incluyendo las zonas 12, 07, 18, Villa Nueva y Chinautla, entre otras.

Los representantes del Movimiento exigen a las autoridades hagan caso a las demandas de las familias que quieren gozar de una vivienda digna y de un lugar donde sus vidas no corran peligro.

Después de muchos fenómenos naturales que ha enfrentado el paí­s, «los gobiernos no lo han tomado con seriedad, para crear un plan de contingencia que solucione los problemas habitacionales de Guatemala» comentó Alberto Lacán, secretario del MGP.

AFECTADOS

Los asentamientos humanos y áreas precarias del paí­s proliferan por la falta de solución habitacional y el crecimiento de los pobladores de los asentamientos, lo que provoca que más familias queden propensas a vivir en áreas de alto riesgo.

En el último estudio realizado por el MGP, los habitantes más afectados fueron los vecinos de los asentamientos El í‰xodo, La Arenera, asimismo en la zona 18, especí­ficamente el asentamiento Guadalupano, donde existen 28 familias, de las cuales 10 fueron dejadas sin vivienda porque viví­an debajo de una caí­da de agua.

También sufrieron daños alrededor de 25 familias en el asentamiento Alioto; además en el barranco Unidos por la Paz las personas tuvieron que ser resguardadas en las escuelas para evitar pérdidas humanas, recalcó Lacán.

PROPUESTA

Ante esta situación de muchas familias, el MGP trabajó una propuesta de anteproyecto de Ley de Vivienda y la creación de su ministerio; la propuesta fue elevada ante el Consejo Superior de la Universidad de San Carlos, Usac, quienes entregaron la iniciativa al Congreso de la República desde el mes de agosto del 2008.

La entrega oficial de la propuesta ante el Organismo Legislativo quedó registrada con el número 38-69 y, hasta el momento se encuentran reunidos para definir la postura de la ley.

La aplicación de un Ministerio de Vivienda sigue a la espera porque algunos sectores se oponen a la aprobación. «Ellos ponen sus empresas constructoras para quedarse con los subsidios que otorgan a las personas beneficiadas pero con la nueva propuesta la población puede decidir quién puede hacerle la vivienda, eso es lo que no les parece» añade Lacán.

EN EL INTERIOR

El peligro existe en toda la República de Guatemala y la población atemorizada espera la época lluviosa, varios habitantes de Huehuetenango, principalmente en las áreas rurales, manifestaron su preocupación porque se ha anunciado un invierno intenso.

De acuerdo con habitantes del departamento se ha observado que en otras ocasiones las lluvias han provocado deslaves, deslizamientos de tierra y desbordamientos de rí­os, lo que afecta directamente a las comunidades.

Según Hilario Velásquez, oriundo del municipio de Cuilco, cuando los inviernos son copiosos siempre existe temor en la población, especialmente en las comunidades asentadas a orillas de rí­os y cañadas, porque los desbordamientos son inevitables y el agua termina causando daños en los cultivos y viviendas.

«Las autoridades son las responsables de que ocurran desastres porque no se preocupan por realizar trabajos de mantenimiento» señaló Velásquez.