Inician contrato nuclear


Rusia y China firmaron hoy un acuerdo por mil millones de dólares en materia nuclear apenas iniciada una visita oficial del presidente ruso, Dmitri Medvedev, que pretende reforzar la cooperación en el campo de la energí­a y estrechar lazos polí­ticos con el gigante asiático.


El acuerdo contempla la ampliación de una planta de enriquecimiento de uranio y el abastecimiento de combustible nuclear, anunció Serguei Kirienko, jefe de la agencia rusa de la energí­a atómica Rosatom.

«El monto del contrato es de más de mil millones de dólares, de los cuales unos 500 millones para la construcción y unos 500 millones para la entrega de uranio», precisó Kirienko.

Medvedev llegó procedente de Kazajistán en su primera gira internacional desde su investidura el último 7 de mayo y tení­a previsto reunirse durante la tarde con el presidente chino y secretario general del Partido Comunista, Hu Jintao.

Al visitar China durante su primera gira al exterior, Medvedev quiere dar a entender a Occidente que «Rusia tiene otros amigos», afirmó el analista Fiodor Lukianov, del diario económico Russia in Global Affairs, en momentos en que sus relaciones con Estados Unidos pasan por un momento difí­cil.

Se prevé que durante esta visita de dos dí­as ambos paí­ses firmen otros acuerdos en materia energética.

En particular, Moscú y Pekí­n están por alcanzar un acuerdo sobre la construcción de un oleoducto que una Siberia con China, según anunció Medvedev en una entrevista publicada ayer por la prensa china.

«Las negociaciones están en su fase final entre Rosneft y CNPC», las compañí­as petroleras estatales rusa y china, precisó.

Las relaciones ruso-chinas «se hallan en un excelente nivel y son un ejemplo de cómo dos grandes Estados logran sus objectivos gracias a la cooperación», subrayó Medvedev.

«Nuestra polí­tica extranjera debe ser razonable, pragmática y al mismo tiempo amigable y abierta. E incluimos absolutamente a China entre nuestros principales socios en polí­tica extranjera», afirmó el presidente ruso.

Moscú y Pekí­n, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, han estrechado sus relaciones en la escena internacional y tienen posiciones comunes en particular sobre Kosovo, Irán o Corea del Norte.

Igualmente han desarrollado sus lazos en materia de defensa dentro de la Organización de Cooperación de Shanghai, un grupo de seguridad que incluye a otros cuatro estados de Asia central y pretende ser un contrapeso a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).

China apoya a Rusia en su oposición al despliegue de un escudo antimisí­les por parte de Estados Unidos en Europa del este y central, uno de los principales puntos de desacuerdo entre Moscú y Washington, junto a la admisión en la OTAN de paí­ses que formaban parte de la disuelta Unión Soviética.

Moscú por su parte se negó en las últimas semanas a unirse a las crí­ticas contra Pekí­n por su polí­tica de derechos humanos.

Los intercambios económicos entre China y Rusia alcazaron la cifra récord de 48 mil 160 millones de dólares en 2007, en aumento de 44,3% respecto al año anterior, y deberí­an alcanzar 60 mil millones este año.

Actualmente el petróleo representa 41,7% de las exportaciones rusas hacia China, seguido por la madera y la celulosa, mientras que China le vende a Rusia esencialmente equipos técnicos, telas, productos quí­micos y alimentos.

Les exportaciones chinas hacia su vecino se multiplicaron por quince entre 2002 y 2007.