Los desfiles de alta costura para la temporada primavera-verano 2009 para dama han dado inicio en las pasarelas parisinas con, entre otras, las colecciones de Christian Dior y del portugués Felipe Oliveira Baptista. Destacan géneros brillosos con plisados, paletones y drapeados irregulares.
Mientras tanto, la moda masculina se despide esta semana definéndose con una silueta estilizada, con toques de colores vivos y pantalones que se transforman.
Con bajos remangados, con forma de legging, plisados, con aspecto arrugado o con el corte del jean en un traje, el pantalón se transforma y abandona su forma tradicional.
Franck Boclet para Ungaro propone una silueta estilizada y una vestimentea desprejuiciada para el hombre: los chaquetas del tradicional traje se lucen con pantalones cortados como jeans, de talle bajo, y que a menudo combinan motivos distintos, cuadros en la chaqueta, rayas en el pantalón.
Para el frío, un chaquetón y un abrigo de cuero de cordero vuelto de largas fibras.
El diseñador reivindica la utilización de materias tradicionalmente femeninas y la mezcla de prendas para «romper los códigos de la elegancia masculina».
Para la casa Hermí¨s, la diseñadora Véronique Nichanian presentó una colección que no desmiente el estilo refinado de la casa. Trajes de corte estricto de franela o paño de lana adquieren modernidad con una sobreimpresión en las solapas. La corbata es reemplazada a menudo por un pulóver de cuello alto.
Gruesos pulóveres de cuello chal ponen una nota de color, amarillo brillante, rojo vivo, y a veces combinando colores distintos en la delantera y la espalda.
Los abrigos y chaquetones de cachermira o lana se adornan a veces con detalles de cuero.
Para Kenzo, Antonio Marras presentó una colección de inspiración rusa en la que abundan los pantalones de aspecto arrugado o ajustadísimos y acompañados con pulóveres bordados de flores.
Las chaquetas y abrigos se adornan con adornos metálicos de motivos geométricos. Las prendas se utilizan superpuestas. AFP