Inicia juicio contra policí­a


Hoy dio inicio el juicio contra Antonio Rutilio Matí­as, ex agente de la Policí­a Nacional Civil (PNC), acusado de la violación de Juana Méndez en la comisarí­a de Nebaj, Quiché; otro miembro de las filas policiales permanece prófugo de la justicia.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Desde 2005, la agraviada denunció que mientras permanecí­a detenida habí­a sido agredida y violada por los agentes de la PNC que la custodiaban. Tres años después uno de los implicados en el proceso que la mujer, indí­gena, madre y de 45 años, inició.

Ví­ctima

El 20 de diciembre de 2004, la señora Juana Méndez fue detenida por agentes de la PNC en uno de los decomisos de amapola que realizaba la Policí­a por aquella región, la entonces sindicada fue enviada al Centro de Detención de Chimaltenango, donde se abrió el proceso en su contra.

El 17 de enero de 2005 fue trasladada a Nebaj, Quiché, donde presentarí­a su primera declaración ante el juez de primera instancia de dicha región. Los agentes que la custodiaban la trasladaron esa misma fecha a la comisarí­a local, donde, según declaraciones de la ví­ctima, dos agentes la violaron, torturaron y obligaron a realizar actos vergonzosos.

Un dí­a después, Méndez denunció lo sucedido ante el juez, quien solicitó la declaración de testigos, entre ellos un miembro de la PNC que se encontraba amenazado de muerte y varios de los detenidos que se encontraban esa noche en la comisarí­a.

Caso

El único procesado es el ex agente Matí­as; Nery Osberto Aldana tiene orden de captura por el mismo hecho, pero aún permanece prófugo de la justicia, contra un tercer implicado no se solicitó la aprehensión. El Ministerio Público acusa al primero de los delitos de violación agravada y abuso de autoridad.

Reacción


Norma Cruz, de la Fundación Sobrevivientes, manifestó que el proceso contra uno de los implicados en dicho caso es un avance para combatir la impunidad, ya que el presente caso es el primero que va a juicio por abuso por parte de policí­as.

«Creo que es un avance para combatir la impunidad que ha privado de la justicia en Guatemala. Se han encubierto siempre los actos de violación a los derechos humanos, así­ que éste es un avance en dos lí­neas: de cara a las ví­ctimas y al sistema de justicia nacional», enfatizó Cruz.

Según un informe del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales, el 75 por ciento de las mujeres detenidas son ví­ctimas de agresiones sexuales por parte de agentes policiales.

La pena de prisión por el delito de violación es de 20 años y por abuso de autoridad es de 6 años.