Luego del ataque que costó la vida de un piloto y su ayudante, el servicio de transporte urbano de la ruta 77 suspendió su servicio este día como medida ante los acosos de que son objeto por parte de los integrantes de las maras.
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Cansados de estar prácticamente manteniendo a los integrantes de las diferentes pandillas juveniles que operan en sectores de Tierra Nueva, los pilotos se organizaron junto a los vecinos que son los más afectados con la suspensión de servicio urbano, ya que tienen que abordar picops, camiones o taxis los que se aprovechan de la situación.
La medida fue tomada por los pilotos desde el mediodía de ayer luego de enterarse de la muerte de su compañero de labores. Hoy un número considerable de ellos se presentó al lugar donde se estaban velando los cuerpos, a presentar su apoyo a la familia.
Autoridades indicaron que están realizando esfuerzos extras para poder garantizar la seguridad de los pilotos y los usuarios de las diferentes rutas, es algo que se nos escapa de las manos indicó un agente al momento de realizar un patrullaje por un sector de Tierra Nueva, nuestros recursos son escasos para ellos que están mejor organizados, pero tenemos órdenes de dar seguridad lo cual estamos tratando de cumplir.»
Luego del asesinato del piloto Rodolfo Quiñónez Santos, quien cubría la ruta 77 de Tierra Nueva a la 18 calle, y su ayudante Giovanni Alexander Vásquez Gonzales, los 67 buses de las rutas Florida y Tierra Nueva pararon el servicio desde tempranas horas de hoy.
Pilotos entrevistados quienes omitieron su nombre por temor a represalias, informaron que detendrán el servicio de transporte durante tres días o hasta que las autoridades les provean de seguridad para realizar su trabajo.
Los pilotos pidieron a periodistas no documentar el funeral de Quiñónez Santos debido a la seguridad personal de todos los asistentes, e indicaron que la razón del asesinato del mismo se debió a las «publicaciones irresponsables» de Nuestro Diario, el cual publicó el nombre del piloto en una nota sobre el asalto a los buses.
Los pilotos exigieron a los dueños de los buses que se encarguen de los servicios funerales de Quiñónez Santos y Vásquez Gonzáles, así como el pago de un seguro de vida para cada uno de los pilotos. Muchos alegaron que los propietarios de los buses ni siquiera les pagan IGSS, ni llegaron a dar las condolencias a las familias que perdieron a sus seres queridos.