Ingrid Betancourt sufre una hepatitis B crónica, dijo hoy el ex marido de la rehén franco-colombiana, en poder de la guerrilla colombiana FARC desde hace seis años y cuyo estado de salud parece crítico, según el testimonio de un rehén liberado ayer.
«Se sabía que ella había tenido una hepatitis, y naturalmente, es recurrente. Y nosotros sabemos que cuando las hepatitis vuelven, cada vez son más peligrosas», explicó Fabrice Delloye, confirmando las informaciones suministradas por uno de los cuatro rehenes liberados.
Cuatro ex parlamentarios fueron recuperados en la selva colombiana ayer, llevando a seis el número total de rehenes liberados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
Ayer, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidió al jefe de las FARC, Manuel Marulanda, que transfiera a Ingrid Betancourt a un lugar seguro. La ex candidata presidencial colombiana parecía extenuada, delgadísima y enferma en un video y una carta entregados a su familia en diciembre.
Su hija Mélanie Delloye dijo hoy que está «extremadamente angustiada» por las noticias sobre el estado de salud de su madre.
«Es extremadamente inquietante y sé que tenemos el tiempo contado. Mamá está viva, pero no sé por cuanto tiempo, y sé que hay que sacarla de allí lo antes posible», dijo Mélanie Delloye en declaraciones a la radio francesa RTL.
«Por eso estoy extremadamente angustiada. Espero que las FARC y el gobierno colombiano hagan un gesto humanitario lo antes posible», insistió.
Uno de los cuatro rehenes liberados ayer por las FARC describió una preocupante situación sobre el estado de salud de la ex candidata presidencial colombiana, a quien vio por última vez el 4 de febrero.
«Está muy maltratada por la guerrilla, eso hay que decírselo al mundo. La guerrilla se ha ensañado contra Ingrid Betancourt y está en unas condiciones infrahumanas, rodeada de personajes que no le han hecho para nada la vida agradable», dijo el ex congresista colombiano Luis Eladio Pérez.
La madre de la política colombo francesa Ingrid Betancourt, rehén de la guerrilla de las FARC desde hace seis años, se declaró hoy «destrozada» al saber que ésta se halla muy mal física y moralmente, como reveló uno de sus compañeros de cautiverio liberado ayer.
«Siento mucha alegría por las familias que recuperaron a los suyos, pero me da mucho dolor por Ingrid. Trato de estar fuerte porque tengo que estar fuerte para ella, pero duele mucho. Estoy destrozada», dijo Yolanda Pulecio, madre de Betancourt.
Cuatro ex congresistas que estaban secuestrados desde hace más de seis años fueron entregados ayer por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) al gobierno de Venezuela y a la Cruz Roja Internacional en un lugar selvático del sur de Colombia.
Uno de ellos, Luis Eladio Pérez, afirmó que el estado de salud de Betancourt, a quien vio por última vez el 4 de febrero, es preocupante. «Ingrid está en una situación supremamente difícil. Está muy mal física y mentalmente», dijo Pérez, considerado por la política como su confidente, según una carta.
«Ingrid Betancourt ha quedado en la selva muy enferma», reveló por su parte, la también ex congresista Gloria Polanco, otra de las cuatro rehenes liberadas.
El presidente francés Nicolas Sarkozy urgió hoy desde Sudáfrica a la liberación de Betancourt, secuestrada en una carretera del sur de Colombia el 23 de febrero de 2003, y se dijo dispuesto a ir a buscarla a la frontera entre Venezuela y Colombia.
«Llamo a las FARC a liberar inmediatamente a Ingrid Betancourt, es una cuestión de vida o muerte. Es una cuestión humanitaria», dijo Sarkozy en una conferencia de prensa en Ciudad del Cabo, junto al presidente sudafricano Thabo Mbeki.
La política colombo francesa Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC desde febrero de 2003, envió artesanías que elaboró en cautiverio como regalo a su familia, relató hoy el ex congresista Luis Eladio Pérez, confidente de ésta en cautiverio y que fue liberado ayer.
«Traigo unos detallitos que Ingrid manda para toda la familia. Cuando nos vimos por última vez con ella (el 4 de febrero), Ingrid se quitó el cinturón que había hecho con mucho esfuerzo, tejiendo, para que se lo entregara a su hija Melanie», señaló el ex congresista, de 50 años.
Pérez hizo un pormenorizado relato a la radio Caracol de los siete años de su cautiverio, varios de ellos al lado de Betancourt, de quien se convirtió en su confidente, según lo reconoció ésta última en la más reciente carta que envió como prueba de que está viva.
Cuatro ex parlamentarios fueron recuperados en la selva colombiana ayer, llevando a seis el número total de rehenes liberados últimamente por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Ayer, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidió al jefe de las FARC, Manuel Marulanda, que transfiera a Betancourt a un lugar seguro. La ex candidata presidencial colombiana parecía extenuada, delgadísima y enferma en un video entregado junto a una carta a su familia en diciembre.
Su hija Mélanie Delloye dijo hoy estar «extremadamente angustiada» por las noticias sobre su estado de salud.
El primer ministro francés, Francois Fillon, advirtió hoy que la supervivencia de la rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt, en manos de la guerrilla de las FARC desde hace seis años, es una «cuestión de semanas».
«Esta mujer está enferma, lo sabemos (…) Hay testimonios que ahora son sumamente precisos. Sin duda, es un asunto de semanas», advirtió el jefe del gobierno francés, interrogado por la prensa al margen de su visita al Salón de la Agricultura, en las afueras de París.
Cuatro ex parlamentarios que estaban en poder de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron liberados ayer en la selva colombiana. Uno de ellos, Luis Eladio Pérez, afirmó que la situación sobre el estado de salud de la ex candidata presidencial colombiana, a quien vio por última vez el 4 de febrero, es preocupante.
«Está muy maltratada por la guerrilla, eso hay que decírselo al mundo», afirmó Pérez.
El ex marido de la rehén, el francés Fabrice Delloye, afirmó hoy que Ingrid Betancourt padece una hepatitis B crónica.