La recesión pincha la inflación y aumenta el desempleo en Europa.
La inflación se desaceleró con fuerza en noviembre en la Eurozona (integrada por 15 países de la Unión Europea) para alcanzar 2,1%%, mientras el índice de desempleo sufrió una nueva alza, especialmente en España, donde alcanza ya el 12,8%%, dos consecuencias directas de la recesión.
El desempleo en la zona euro subió a 7,7%% en octubre, su nivel más alto desde enero de 2007, según datos difundidos hoy por la oficina de estadísticas europea Eurostat.
Entre los grandes países europeos, el desempleo subió con fuerza especialmente en España, donde pasó de 12,1%% en septiembre a 12,8%% en octubre.
En septiembre, la tasa de desempleo de la Eurozona había sido de 7,6%%, tras 7,5%% en julio y agosto.
Según Eurostat, 12,003 millones de personas estaban desempleadas en octubre en la zona euro, contra 11,778 millones en septiembre.
Para el conjunto de los 27 países de la Unión Europea (UE-27), el índice de desempleo se elevó a 7,1%% en octubre, tras registrar 7%% en septiembre, indicó Eurostat.
Si la suba del desempleo, producto de la desaceleración de sectores como el automotor, la siderurgia y la construcción, es una de las consecuencias directas de una recesión como la que está viviendo Europa, la brusca caída de la inflación se enmarca en el mismo proceso.
En ese sentido, el índice de precios al consumidor bajó con fuerza en noviembre en la Eurozona para alcanzar 2,1%%, contra 3,2%% en octubre, su nivel más bajo de los últimos 14 meses, según Eurostat.
La inflación había sido de 2,1%% en septiembre de 2007, momento en el que había superado por primera vez el umbral de 2%% pretendido por el Banco Central Europeo (BCE).
La inflación de la Eurozona ya había retrocedido a 3,8%% en agosto y 3,6%% en septiembre, gracias a la baja de los precios de los carburantes, luego de una fuerte progresión en los meses anteriores, que la había hecho tocar un récord de 4%% en julio y junio.
La brusca caída registrada en noviembre debería ser un motivo más que suficiente para que el BCE recorte nuevamente sus tasas de interés, tal como le ha pedido la Comisión Europea para ayudar a reactivar la economía en medio de la sombría situación que se vive en Europa.
En efecto, el índice de confianza económico de la UE, un indicador que resume la opinión de los empresarios y los consumidores, perdió unos siete puntos en noviembre para establecerse en 70,5 puntos, su nivel más bajo desde la creación de este estudio en enero de 1985.
En la Eurozona, el índice también se hundió más de cinco puntos y alcanzó los 74,9 puntos en noviembre, su nivel más bajo desde agosto de 1993.
Hoy, fue el turno de Suecia de anunciar que había entrado en recesión en el tercer trimestre del año, al sufrir un nuevo retroceso de su PIB (Producto Interior Bruto) de 0,1%% por segundo trimestre consecutivo, según cifras revisadas de la Oficina Central de Estadística (SCB).