Industria cae estrepitosamente


La producción industrial japonesa sufrió en noviembre la peor caí­da de su historia.


La producción industrial japonesa se desmoronó un 8,1% en noviembre respecto a octubre, en la peor caí­da de su historia, reflejo del derrumbe de las exportaciones niponas por la crisis económica mundial, anunció el viernes el gobierno.

Se esperaba esa fuerte degradación de la producción industrial nipona desde el lunes, cuando se anunció la mayor contracción de las exportaciones de la historia económica de Japón (un -26,7% en noviembre en relación al mismo perí­odo del año anterior).

Se trata de la mayor caí­da de la producción desde que se empezaron a publicar las estadí­sticas al respecto, en 1953.

Los economistas habí­an vaticinado una disminución media para noviembre del 6,7%, según un sondeo realizado por el diario económico Nikkei entre 23 expertos.

El gobierno, por su parte, se habí­a mostrado incluso más optimista y habí­a pronosticado una disminución de sólo un 6,4%.

La bajada de noviembre fue la segunda consecutiva de la producción industrial japonesa, que en octubre ya disminuyó un 3,1%.

Además, en términos interanuales, la producción industrial perdió un 16,2%, precisó el ministerio nipón de Economí­a, Comercio e Industria (METI).

Esa disminución de la producción se debe a la crisis de las industrias del automóvil y de los componente electrónicos por la brutal degradación de la demanda en Estados Unidos.

Todos los constructores automovilí­sticos japoneses anunciaron en las últimas semanas reducciones en el ritmo de producción, dí­as de paro técnico en sus fábricas y múltiples supresiones de empleos.

«Todos nosotros, público, empresarios y polí­ticos, deberemos hacer todo lo posible para que la economí­a deje de hundirse», declaró en una conferencia de prensa el ministro de Polí­tica Económica y Presupuestaria, Kaoru Yosano, que aseguró ignorar hasta cuándo durará la crisis.

Según el METI, la producción industrial japonesa deberí­a caer de nuevo un 8,0% en diciembre y un 2,1% en enero.

Japón depende mucho de sus exportaciones y entró en recesión desde el tercer trimestre de 2008. Una mayorí­a de expertos y de organizaciones internacionales predicen que seguirá en recesión durante todo 2009.

«Hemos visto cómo se degradaban mes tras mes las estadí­sticas económicas y las previsiones de las empresas», comentó Hiroshi Watanabe, economista del Daiwa Research Institute.

«Me espero que las débiles exportaciones desencadenen un importante ajuste de existencias. Estas se acumulan porque las entregas son pocas. Ello contribuye a debilitar aún más la producción», subrayó el experto.

Otros datos publicados el viernes también vinieron a confirmar el mal momento que atraviesa la segunda economí­a mundial: en noviembre, el í­ndice de desempleo aumentó dos décimas de punto en relación a octubre y quedó en un 3,9%, mientras que el consumo de los hogares disminuyó por noveno mes consecutivo (-0,5%).

Las supresiones de empleos por la actual crisis afectan sobre todo a los trabajadores con contratos temporales. El ministerio del Trabajo estimó que ya se perdieron o se perderán antes de abril más de 85.000 empleos temporales.

Asimismo, los precios del consumo -aparte los de los productos frescos- aumentaron un 1% interanual, confirmando así­ la ralentización de la inflación respecto a los meses anteriores.

La mayorí­a de las organizaciones económicas internacionales vaticinan que la evolución de los precios será negativa en 2009, hundiendo de nuevo a Japón en esa deflación que el paí­s conoció tras el estallido de la burbuja especulativa inmobiliaria y bursátil a principios de los años noventa.