Los indígenas volvieron a protestar ayer a la carretera Panamericana debido a que las negociaciones sobre la negativa a que se construyan hidroeléctricas en su territorio y zonas colindantes no avanzaron.
El mediador en el diálogo, monseñor José Luis Lacunza, divulgó a los medios un comunicado firmado por el gobierno y la dirigencia del grupo ngobé buglé en el que se establece un receso en las conversaciones hasta el 27 de febrero.
En el documento se mencionan los puntos consensuados y en los que aún existen desacuerdos en cuanto al espinoso tema de las hidroeléctricas, cuya actividad dentro de su comarca y áreas anexas es rechazado por los nativos.
Lacunza afirmó que hay «avances», mientras que la cacica general de la comarca ngobé buglé Silvia Carrera dijo que se sienten «burlados».
Grupos de indígenas reaccionaron descontentos y bloquearon desde el atardecer al menos dos puntos en la carretera Panamericana en la provincia de Chiriquí, al occidente y fronteriza con Costa Rica, según imágenes transmitidas por los noticiarios locales.
El descontento indígena se da en momentos en que millares de panameños se preparaban en la capital o intentaban viajar al interior para celebrar el feriado por las fiestas del Carnaval.
El comunicado subraya la decisión del gobierno de cancelar todas las concesiones otorgadas para la actividad minera en la comarca, que incluye regiones en las provincias de Veraguas, Chiriquí y Bocas del Toro; y en cuanto a las hidroeléctricas señala que el ente de los servicios públicos emitirá una resolución para rechazar dos proyectos gestionados dentro de esa zona.
»En cuanto a los proyectos hidroeléctricos en las áreas anexas aún no se ha llegado a consenso, debido a las implicaciones legales, económicas, ecológicas y sociales que conlleva», indica el documento.
Actualmente está en desarrollo un proyecto hidroeléctrico cerca de la comarca que tiene su incidencia en 6,8 hectáreas anexas a ese territorio, dijo ayer en un comunicado la empresa Generadora del Istmo S.A.
Los indígenas insisten en que no quieren actividad hidroeléctrica dentro de sus tierras y zonas aledañas, al igual que ningún proyecto minero. Una propuesta con esas exigencias había sido descartada por una comisión legislativa al aprobar en primer debate un proyecto de ley mediante el cual se crea un régimen de protección natural y ambiental para esa delimitación.
El ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, estimó que «hubo puntos de avances positivos» y pidió «sensatez» a los indígenas.
Sin embargo, Carrera expresó que «esto es sólo un comunicado. Esto no es un acuerdo. Esto no compromete a nada».
La cacica instó posteriormente a los indígenas que bloquearon varios puntos de la Panamericana en Chiriquí a que desistieran de la medida y se mantuviesen en vigilia.
A inicios de febrero, los ngobés buglés bloquearon la Panamericana por varios días, hasta que fueron dispersados por la policía antidisturbios en incidentes que dejaron un indígena muerto, decenas de heridos y detenidos.
Los ngobés buglés son la etnia más numerosa del país.