El movimiento indígena de Ecuador advirtió hoy que hará cumplir el mandato popular sobre una Constituyente, al anunciar el inicio de movilizaciones para presionar al Congreso a que apruebe la consulta sobre la Asamblea convocada por el gobierno de Rafael Correa.
«Le estamos diciendo al Congreso que debe acatar la ley y la Constitución, y que en caso de que no lo haga el pueblo hará cumplir su mandato», dijo Luis Macas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE).
Macas señaló que los indígenas han «demostrado su vocación por la protesta pacífica», pero subrayó que en el evento de que el Legislativo no dé paso al plebiscito, «el pueblo encontrará la vía desde las calles para llegar a la Constituyente y evitar una nueva frustración».
«En ninguno de los países de América Latina donde se han iniciado estos procesos de transición ha habido violencia, y aquí queremos» lo mismo, agregó.
El dirigente indicó que las movilizaciones tendrán lugar este lunes y martes, cuando el Congreso -dominado por la oposición- podría decidir si aprueba o no la consulta del presidente Correa. «Al final sabremos si es un engaño más o una realidad», dijo.
Macas exigió al mandatario abstenerse de negociar con la oposición parlamentaria y no ceder en los «plenos poderes» de la Asamblea para redactar una nueva Carta Magna.
«Al presidente le decimos que deje de hablar con quien no debe, porque los pactos no dejarán viabilizar el cambio. El gobierno tiene que tomar el proyecto original de una Constituyente con plenos poderes», indicó.
El Congreso analizará el plebiscito en una sesión extraordinaria que será instalada en la tarde del lunes, y con la advertencia de Correa de que conformará un tribunal ad hoc (al efecto) para que organice el plebiscito si no hay respuesta a más tardar el jueves.
Los indígenas, que representan el 35% de la población ecuatoriana (13,5 millones), participaron en el derrocamiento de los presidentes Abdalá Bucaram, en febrero de 1997, y Jamil Mahuad, en enero de 2000.