Más de mil delegados inauguraron ayer la sexta edición del Foro Permanente sobre Asuntos Indígenas, que tiene como meta promover una declaración entregada a la ONU para proteger las tierras y recursos naturales de 370 millones de indígenas alrededor del mundo.
Los representantes de 70 países quieren persuadir a la Asamblea General de la ONU -de 192 miembros – de que apruebe esta declaración, suscrita por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra el año pasado.
«Con el creciente deseo de los estados por el crecimiento económico, la explotación insensata de las tierras de los pueblos indígenas y sus recursos sigue sin disminuir», dijo Victoria Tauli-Corpuz, la presidenta filipina del Foro.
Agregó que la mayoría de los recursos naturales del mundo -minerales, agua potable, recursos energéticos, entre otros- fueron encontrados en tierras que eran de pueblos indígenas.
En un comunicado, en el que llama a establecer «los mínimos estándares para la supervivencia, dignidad y bienestar de los pueblos indígenas», Tauli-Corpuz llama al presidente de la Asamblea General de la ONU a «hacer todo lo posible para tener la declaración aprobada» antes de septiembre.