Los guatemaltecos recibieron ayer con indiferencia el 12 aniversario del fin de la guerra que ensangrentó este país durante 36 años debido a los pocos avances para reducir la pobreza y redistribuir la tierra, detonantes del conflicto armado, según opinan expertos.
«Realmente los avances en la práctica han sido muy pocos después de tantos años de haberse firmado la paz. De paz no se puede hablar, hay intranquilidad general, hay ingobernabilidad», afirmó el vocero de la asociación Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Guatemala, Miguel Albizures.
«Las causas siguen intactas, además ahora existe un agregado al hambre y miseria, no se ha avanzado en educación y salud, así como el avance del crimen organizado con mucha fuerza y en sectores como la Policía y Ejército», agregó.
Además, consideró que la penetración del crimen organizado, especialmente los cárteles mexicanos, obedece a la incapacidad del sistema de justicia.
Para el activista, la falta del combate a la pobreza, que afecta a más del 50% de los 13 millones de habitantes, la mala distribución de la tierra, el 94% de la fértil en poder del 5% de la población, así como la inseguridad es «provocada por sectores que no quieren avanzar en este proceso».
Entre ellos mencionó a políticos de derecha, ex militares y grupos de sectores económicos de este país centroamericano.
«Estamos prácticamente en cero, muy retrasados para alcanzar la paz, además esperamos que arranque en el segundo año del presidente ílvaro Colom con transformaciones sociales porque para evitar migraciones a la ciudad o Estados Unidos hay que tocar la tenencia de tierra, tocar el poder económico», estimó.
Entre tanto, el director del humanitario Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), Mario Polanco, dijo que en cada aniversario de la paz la población se «siente más alejada porque hay menos atención, hay más pobreza y menor acceso al trabajo y a la tierra».
«No se están cumpliendo los Acuerdos de Paz, el resarcimiento a familiares de víctimas es el que menos se ha cumplido, pero este gobierno es el que más a apoyado al Ejército y por ende existen más posibilidades de remilitarizar la población», se lamentó.
La apreciación radica en que el presidente Colom anunció a mediados de este año la apertura de varios destacamentos militares e incrementar de 15.500 a 25 mil los efectivos castrenses para apoyar a la Policía en el combate de la criminalidad, especialmente al narcotráfico.
La activista de la Fundación Mirna Mack, Carmen Ibarra, precisó que el fracaso del combate a la inseguridad se demuestra en que el número de muertos por la violencia supera los 6 mil cada año, cifra que supera a los 5.500 anuales registrados durante el conflicto armado.
Según un informe auspiciado por las Naciones Unidas, los 36 años de guerra civil dejaron 200 mil muertos o desaparecidos. La firma de la paz entre el gobierno y la ex guerrilla izquierdista se concretó el 29 de diciembre de 1996.
Orlando Blanco,
Sepaz
Miguel Alvizurez,
activista