El colombiano Independiente Medellín pasó a la segunda fase de la Copa Libertadores 2009, tras eliminar a Peñarol, en el partido revancha disputado ayer en el estadio Centenario de Montevideo, que culminó 0-0, luego de una victoria 4-0 en el cotejo de ida en su casa.
Así, el equipo colombiano se unirá en el Grupo 4 al brasileño Sao Paulo, al cafetero América de Cali y al uruguayo Defensor Sporting.
Peñarol necesitaba un milagro para remontar esa enorme diferencia, pero careció de las armas físicas y futbolísticas para lograrlo.
El equipo uruguayo recurrió al centro y al pelotazo para intentar un objetivo que se hacía más imposible a medida que avanzaba el trámite, aunque no por ello dejó de intentarlo, embistiendo contra el arco rival, donde invariablemente se encontraba con una defensa bien parada, con una torre llamada Samuel Vanegas, y el eficaz portero Aldo Bobadilla.
El equipo colombiano exhibió durante todo el trámite la solvencia y tranquilidad que le daba su sólida ventaja.
Apenas iniciado el partido, Peñarol salió a ofender, a intentar el milagro, buscando afanosamente la apertura para empezar a remontar la abultada diferencia, y a su vez cuidando su valla para evitar un golpe de gracia.
Así, sucesivos cabezazos del atacante Carlos Bueno, rebotes, tiros libres mal ejecutados por Richard Núñez o el especialista Antonio Pacheco terminaron afuera o en manos del atento Bobadilla, que jugó un gran partido.
A medida que pasaban los minutos, Peñarol fue perdiendo pie, exhibiendo problemas defensivos, aunque seguía buscando y presionando en el campo rival, con nula profundidad y escaso genio.
Mientras, el «Poderoso» marcaba con eficacia, ganaba en el mediocampo, y daba algún que otro susto de contragolpe.
El segundo tiempo fue similar. Peñarol empezó con ímpetu, pero volvió a carcer de volumen de juego, de desbordes, de precisión.
Más allá de un tiro mirasol que dio en el palo, de algunas jugadas que pusieron cierto peligro en el arco cafetero, y del polémico fallo del árbitro paraguayo Carlos Torres, quien no juzgó intencional una mano colombiana en su área a los 35 de la primera parte, Peñarol se encontró siempre con una muralla.
Así, el equipo aurinegro vuelve a quedar afuera de una Copa Libertadores, más en esta edición 2009, que lleva el nombre del ecuatoriano Alberto Spencer, que fue gloria de Peñarol en los años 60.
Tampoco logra honrar su popia historia, pues Peñarol ha sido cinco veces campeón de la Libertadores (1960, 1961, 1966, 1982 y 1987), y es el equipo con mayor número de participaciones en el historial (37).
Pero antes de esta eliminación, había jugado su último cotejo en el principal torneo continental de clubes el 10 de febrero de 2005, frente a Liga de Quito, también por primera fase.