Independentistas vascos se lanzan a la lucha electoral


Unos lí­deres pro independentistas del Paí­s Vasco realizan campaña polí­tica en Bilbao.

Los independentista vascos, que fueron excluidos del juego polí­tico en España, se disponen a participar plenamente en las municipales y cantonales al otro lado de la frontera, en el «Paí­s Vasco del norte», nombre usado en medios autonomistas para designar al sudoeste de Francia.


El viernes, el juez español Baltasar Garzon ordenó la suspensión de las actividades de dos partidos independentistas debido a sus ví­nculos con Batasuna, organización considerada como el brazo polí­tico de ETA, ilegalizada en España desde 2003.

Del lado francés, Batasuna está bien instalado en Bayona.

La sección francesa de este partido participa en una alianza electoral con otras dos formaciones de la izquierda aberzale (patriota, en idioma euskera) para las elecciones municipales de marzo, reactivando una coalición creada para las legislativas de 2007.

Llamada Euskal Herria Bai (EHB-Paí­s vasco, sí­), esta estructura reúne en torno a una base de reivindicaciones autonomistas a Batasuna, Abertzaleen Batasuna (AB) -la principal formación aberzale moderada- y a Eusko Alkartasuna (EA), pequeño partido socialdemócrata.

En la espera de un Paí­s Vasco independiente que reúna las siete provincias vascas -cuatro situadas en España y tres en Francia-, que sigue siendo el objetivo común, EHB trabaja por la instalación de un «marco institucional» vasco «con amplias competencias» y por un «proyecto de sociedad basado en la justicia social para todos sus habitantes».

El movimiento aberzale cuenta ya con un consejero general -Jean-Michel Galant, miembro de AB, elegido en 2001 en el canton de Baigorri-, con unos quince alcaldes y con decenas de consejeros municipales, militantes o simpatizantes.

La coalición EHB designó candidatos en cada uno de los once cantones que se renuevan en el Paí­s Vasco francés, pero se abstuvo de participar directamente en los comicios municipales, teniendo en cuenta la diversidad de las situaciones locales y de las alianzas hechas por sus miembros, a veces con la izquierda, otras con la derecha.

EHB, que considera «muy positiva» su experiencia en las legislativas, donde obtuvo globalmente entre 5% y 10% de los votos, se ha convertido en una presa codiciada en estos tiempos de «aperturas» polí­ticas.

«Hemos sido cortejados desvergonzadamente por el Partido Socialista y por el Modem (centro)», dijo Peio Etcheverry-Ainchart, portavoz de AB.

Si las alianzas para las municipales provocaron polémicas que no facilitan la unidad del movimiento, la cohesión es total cuando se trata de manifestar contra las detenciones en los medios autonomistas que se han multiplicado en los últimos meses, tanto en Francia como en España.

Una formación aberzale de centro-derecha, como el Partido Nacionalista Vasco (PNV), en el poder en la comunidad autónoma española, renunció a integrar la coalición EHB, sobre todo debido a la presencia en su seno de Batasuna, a la que reprocha no condenar «explí­citamente» la violencia.

La cuestión de la legitimidad de la lucha armada para lograr la independencia, nuevamente planteada cuando ETA terminó con su «cese del fuego permanente» en junio pasado, sigue siendo un obstáculo fundamental para la unidad ideológica del movimiento aberzale «del norte».

Las acciones violentas atribuidas a los independentistas «franceses» han respondido sobre todo a preocupaciones económicas y sociales, como en los ataques contra sociedades inmobiliarias para afirmar que el Paí­s Vasco «no está en venta».