Independencia podrí­a ser proclamada antes de reunión de UE


¿Cuándo se proclamará la independencia de la provincia serbia de Kosovo? Esa pregunta está en todas las mentes en Pristina, con una hipótesis insistente: será antes de la próxima reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la UE, prevista para el 18 de febrero.


Según una fuente vinculada al gobierno kosovar, las autoridades «esperan la autorización de los occidentales y consideran que el fin de semana anterior a la cumbre de la Unión Europea (UE) es la fecha más probable», lo que permitirí­a a muchos ministros decir que están dispuestos a reconocer la independencia.

Durante esa reunión, los jefes de la diplomacia europea podrí­an autorizar el inicio de una misión de la UE encargada –sin el aval de la ONU– de «dar un marco» a los primeros pasos hacia la independencia de esta provincia del sur de Serbia, de mayorí­a étnica albanesa.

«Todo está listo, el único problema es la coordinación con la UE. El 17 o el 18 es la versión oficial», según el analista Shkelzen Maliqi.

Una diplomática norteamericana opinó que la independencia serí­a proclamada un domingo, dí­a en que el Consejo de Seguridad de la ONU no se reúne. Rusia, miembro permanente dotado del derecho de veto, siempre apoyó a Serbia, que se opone a la separación de Kosovo, que está bajo administración de la ONU desde 1999.

Un diplomático europeo sugirió que en todo caso esto ocurrirá antes del 1 de marzo, fecha en la cual «Moscú debe asumir la presidencia del Consejo de Seguridad».

Otra opinión, menos difundida, es la de un proceso en dos etapas: el anuncio rápido de la fecha de proclamación de la independencia, que sólo serí­a efectiva después de un perí­odo de transición.

Sea cual fuese el proceso de proclamación, habrá un perí­odo de transición de 120 dí­as, tal como está previsto en el plan del mediador de la ONU, Marti Ahtisaari, quien preconizaba una independencia «bajo la supervisión internacional», según el diplomático europeo.

Este plan, rechazado por Serbia y Rusia, fue aprobado el año pasado por el Parlamento de Kosovo y apoyado por Estados Unidos y varios grandes paí­ses de la UE, «padrinos» de la independencia que quieren que las autoridades kosovares lo respeten, según dichos analistas.

«La adopción de las disposiciones del plan Ahtisaari es una condición de los paí­ses dispuestos a un reconocimiento. La Oficina Civil Internacional de la misión de la UE vigilará que el plan se aplique», paralelamente a los policí­as y los juristas que se ocuparán del estado de derecho, agregó dicho diplomático.

La Constitución, que según el plan Ahtisaari prevé «una sociedad multiétnica», está casi terminada. Pero no sucede lo mismo con el texto de la declaración ni de todas las leyes propuestas por el ex presidente finlandés, quien preconizaba fundamentalmente una amplia autonomí­a para los serbios de Kosovo.