Diversas organizaciones de mujeres en Quiché coinciden que para erradicar o disminuir los casos de violencia en contra de la población femenina es necesario denunciar, continuar con los procesos y no retractarse ni amedrentarse ante las amenazas de sus agresores.
Según la información, el aumento en las denuncias se logrará con un esfuerzo conjunto tanto de las organizaciones femeninas e instituciones gubernamentales y no gubernamentales, como en las mismas mujeres.
A decir de Priscila Curiles, de la Secretaría de Obras Sociales de la Presidencia (SOSEP), la violencia contra la mujer es uno de los principales males que preocupa en Quiché, por lo que la entidad a la que representa ha promovido acciones de atención en el área de trabajo social a varias víctimas que acuden a solicitar ayuda.
La entrevistada dijo que las mujeres, los niños y las niñas son quienes más sufren las secuelas de este flagelo, prueba de ello es que de un promedio de 30 casos de violencia contra la mujer que se atienden diariamente, un 50 por ciento son agresiones intrafamiliares.
Según Curiles, otro hecho lamentable es que la mayoría de las agresiones no son denunciadas, pues aspectos como la burocracia, la falta de recursos para movilización y las amenazas de parte de los agresores impiden que ellas busquen justicia.
Por su parte, Marisol Chávez, delegada departamental de la Secretaría Presidencial de la Mujer (Seprem), coincidió en que la denuncia es fundamental para erradicar la violencia contra la mujer, por lo que este año la entidad se ha dado a la tarea de no sólo dar seguimiento a los casos sino de realizar procesos de análisis del porqué muchas de las víctimas no dan seguimiento a los procesos.
Chávez subrayó la importancia de que cada una de las mujeres que son víctimas denuncie y de seguimiento al proceso, además de sensibilizar a la población femenina a que debe actuar desde el principio y no esperar a que sean agredidas físicamente, pues se ha comprobado que estos hechos inician con violencia psicológica.
La entrevistada dijo que también existen otras clases de violencia como la sexual la cual no se debe seguir ocultando, por lo que instó a las mujeres a no callar, pues actualmente en el país existen diversas leyes que las amparan y cada denuncia es una contribución a la prevención y erradicación de la violencia.
Muertes maternas, también son violencia
Marco Augusto Gálvez, de la Red de Hombres por la Salud Reproductiva (REDHOSAR), consideró que entre las distintas categorías de la violencia contra la mujer están también los casos de muertes maternas, pues muchas de ellas son ocasionadas por negligencia o por la falta de una atención adecuada y eso también es violencia.
Gálvez dijo que lo que preocupa es que en 2011 se han registrado 40 casos de muertes maternas en Quiché y la mayoría de ellos fueron por la falta de un control prenatal, pues muchos esposos no dejaban a sus esposas que fueran atendidas por los médicos.
Para Ana Ceto, delegada departamental de las organizaciones de mujeres ante el Consejo Departamental de Desarrollo (CODEDE), las nuevas autoridades deben escuchar las peticiones de las mujeres y valorar sus propuestas, además dijo que éstas no deben quedar únicamente en papel sino en acciones.
Ceto dijo que una de las formas para erradicar la violencia contra las mujeres es también crear mecanismos de independencia económica, la promoción de empleo y la asistencia técnica en proyectos productivos.
La entrevistada lamentó que el gobierno actual no haya cumplido con uno de sus principales compromisos con las mujeres quichelenses, al no habilitar el Centro de Apoyo Integral para Mujeres Sobrevivientes de Violencia, pese a que ya está el edificio construido.
Independencia económica, un factor para la erradicación de la violencia contra la mujer
A decir de Gonzalo Gómez Cifuentes, de la Oficina de Atención a la Víctima del Ministerio Público (MP), de Quiché, la independencia económica de las mujeres es uno de los mecanismos más importantes para erradicar la violencia en su contra, pues existe mucho sometimiento de la mujer cuando ellas no tienen alguna forma de independizarse.
A la mujer se le debe crear independencia económica, para que sea independiente en sus relaciones interpersonales y darse cuenta que ellas tienen el derecho de ejercer diversos roles y no los impuestos por la sociedad.
Gómez reconoció que en la actualidad ya muchas mujeres se han atrevido a denunciar a sus agresores, pero muchas de ellas nos siguen los procesos por miedo a no tener cómo sostener a sus familias.
Finalmente, Gómez consideró que una de las estrategias para erradicar las agresiones contra la población femenina es iniciar procesos con los hombres, pues son ellos los agresores y a quienes se les debería impartir talleres y seminarios para que escuchen y se sensibilicen.