El ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y su ascenso de popularidad hasta el punto de encabezar el pelotón que aspira a la postulación presidencial republicana tiene preocupados a algunos republicanos en el Congreso que recuerdan con inquietud su polémica gestión hace casi dos décadas.
«Preferiría algo constante», dijo el representante Steve LaTourette, que esta semana anunció su respaldo por el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney en lugar de Gingrich, el hombre que encabezó la «revolución» de 1994 en la que LaTourette fue elegido por primera vez.
Personalmente, LaTourette dijo que tiene «resaca» de la época en que Gingrich fue presidente de la Cámara de Representantes, cuando «todo parecía arder».
En una entrevista esta semana, más de 10 legisladores republicanos de ambas cámaras no quisieron pronunciarse — ante repetidas preguntas — si confían que Gingrich tenga la disciplina y aguante para superar a Romney y, a la larga, enfrentarse al presidente Barack Obama en una agotadora elección general.
Gingrich ha tenido problemas para conseguir un respaldo masivo en el Congreso. En 1994 los «revolucionarios» que desalojaron del poder a los demócratas por primera vez en 40 años, así como legisladores de más veteranía en el tema de si Gingrich sería beneficioso para el Partido Republicano y el país dado su mercurial pasado.
El senador republicano Pat Roberts, que adjudicó a Gingrich el mérito de un proyecto de ley agrícola, figura entre los que no están seguros si la postulación de Gingrich beneficiará al partido o la causa conservadora.
«Depende de lo que haga», dijo Roberts, que no ha respaldado a candidato alguno para la postulación presidencial.
El ascenso de Gingrich también tiene preocupado a Mitt Romney, que hasta hace poco encabezaba cómodamente las encuestas.
En des Moines, Iowa, el ex gobernador de Massachusetts alentó el jueves a sus colaboradores a que critiquen a Gingrich por su falta de liderazgo y compromiso con los principios conservadores.
«No es un líder conservador dependiente y confiable», dijo el ex senador Jim Talent, partidario de Romney, en una conferencia telefónica. Según Talent Gingrich «dice cosas indignantes sin base alguna y tienen una tendencia a decirlas cuando más perjudican la agenda conservadora».