Incierto, como fuga de gas


En recientes campos pagados, Tropigas de Guatemala anunció «la destrucción total de 120 mil cilindros en mal estado y su reemplazo por envases completamente nuevos.» Esta acción desdice el artí­culo de un columnista de un medio impreso en relación con la polémica desatada por la iniciativa de ley que buscaba regular el mercado del gas propano. El comentarista aseguró que únicamente la competencia de Tropigas y Da Gas tení­a la capacidad de ofrecer cilindros «de manufactura mexicana, con lo cual de refilón se perjudicaba a los fabricantes locales.» (elPeriódico, 27-4-2007). El articulista ocultó que Tropigas forma parte del consorcio latinoamericano Tomza (de Tomás Zaragoza), que últimamente ha enfrentado varias denuncias en otros paí­ses.

Marco Vinicio Mejí­a

Según la publicidad, la destrucción de los cilindros dañados son «buenas acciones que hablan más que una ley», en referencia a la mencionada iniciativa, la cual malograron en el Congreso los operadores polí­ticos de Tropigas y Da Gas que a cambio ofrecieron públicamente sustituir los cilindros inservibles.

En los desplegados de prensa, aparece el ministro de Energí­a y Minas, Carlos Iván Meany, al destruir el «primer cilindro en mal estado con una prensa hidráulica.» Agrega la propaganda: «Le acompaña el Lic. Enrique Zaragoza Ito, vicepresidente de Tropigas» (PL, 4-3-08: 37). Zaragoza Ito es el segundo hijo de Tomás Zaragoza Fuentes, quien le delegó la dirección del consorcio hace cuatro años. Este 28 de febrero apareció la siguiente noticia en el diario mexicano «La Crónica de hoy»: «el crecimiento de la deuda de Grupo Tomza con Pemex genera problemas en la familia de Tomás Zaragoza Fuentes, ya que nunca se habí­a presentado una situación tan crí­tica en materia financiera. La decisión de confiar la dirección del Grupo Tomza se respetó, pero ahora, comienzan de nuevo algunas crí­ticas en el consejo de administración, debido a la creciente deuda de Tomza, que debe 500 millones de pesos, de los cuales 130 millones se encuentran en niveles de morosidad. Esta cifra creció desde que Enrique Zaragoza Ito está al frente del grupo. En el último año aumentó al cien por ciento. A mediados del 2007 la deuda vencida era de 70 millones de pesos, a finales de ese año era acaso de cien millones y en la actualidad ya es de 130 millones de pesos señalados.» Agrega la nota: «Lo grave del asunto es que esta deuda no sólo preocupa a los consejeros de Tomza, sino que en Pemex ya se prendieron los focos rojos.»

Esta situación afecta a todo el Grupo Tomza, por lo que es dudosa la afirmación publicitaria de que Tropigas de Guatemala, dirigida por Zaragoza Ito, es una empresa «responsable, segura y confiable». No tienen la solvencia financiera anunciada de «invertir 30 millones de quetzales en cilindros nuevos». Además, es una cantidad insuficiente, ya que el departamento de fiscalización de la Dirección de Hidrocarburos advirtió que se necesitan Q750 millones para cambiar la mitad de envases inservibles de los 3 millones de cilindros existentes en el mercado.