La Asociación Nacional del Café (Anacafé) realiza su 23 Congreso a nivel nacional, donde se tiene programada la participación de expertos en temas técnicos para el mejoramiento de la producción del aromático y el traslado de información de tendencias en el mercado global del producto.
larevalo@lahora.com.gt
Martín Arévalo, gerente general de Anacafé, comentó que el 23 Congreso Nacional del Café, tiene la finalidad de incentivar acercamientos e intercambio de conocimientos en diferentes aspectos con los caficultores. Entre los diversos temas están el conocer tendencias a nivel mundial sobre producción, manejo del cultivo, mercadeo, consumo internacional, entre otros.
Además de eso, también se busca identificar potenciales mercados de interés y los mecanismos de introducción del café guatemalteco en esas áreas.
Según Arévalo, se observa crecimiento del consumo del producto en diferentes mercados, sobre todo en Europa del Este y algunos países asiáticos. Entre estos últimos, China Continental y Corea. También habría interés, aunque todavía mínimo, de parte de distintos tostadores de café en Australia y Nueva Zelanda, pero que “en un momento dado, se pueden convertir en un mercado interesante”, señaló.
Por tanto, Anacafé, como institución responsable de la promoción de los distintos tipos de café a nivel nacional, buscará encontrar los espacios para que se dé a conocer las calidades y los diferentes tipos de aromático que produce el país, añadió el Ejecutivo.
Definitivamente, también se buscará continuar con la presencia y crecimiento en mercados estables para el producto como Estados Unidos, Canadá y Europa.
DESARROLLO RURAL
Según informó Martín Arévalo, este año también se busca, desde la perspectiva de Anacafé, brindar elementos de su posición sobre el desarrollo rural integral, “que es un tema de relevancia a nivel nacional”, comentó.
La entidad, por el trabajo de varios años y el apoyo a diferentes productores, considera que su producto es un “núcleo de oportunidad muy fuerte”, por las dinámicas alrededor del aromático.
Actualmente, existen aproximadamente 90 mil productores de café en el país –en 20 departamentos- y su impacto va más allá de la venta del producto. Esto, porque según Arévalo, se desarrolla todo un ciclo que permite la mejora de vida en las comunidades donde se produce el grano.
Lo necesario es establecer apoyos estructurados y encaminados hacia un objetivo común que no necesariamente debe pasar por subsidios o similares, sino la disponibilidad de tener acceso a recursos de manera que se potencie y amplíe la actividad y con ello se mejore condiciones de vida que en otras regiones se ha logrado, agregó.
EMPLEO Y RECURSOS
Según el Gerente, la producción de café absorbe aproximadamente el nuevo por ciento de la Población Económicamente Activa de Guatemala y genera casi medio millón de empleos estables anualmente.
Por otro lado, el aspecto que escapa a la organización, es lo concerniente a recursos financieros para inversión, consideró Arévalo, pues la renovación de ciertos cafetales que es necesaria para algunos productores, implica cantidades importantes de ese tipo de recursos. Esto, porque un cafetal produce al tercer o cuarto año después de sembrado, por lo que significa sacrificio difícil de soportar para los pequeños productores.
Las regiones que mayor importancia tienen en la producción de café son Occidente y Oriente, sobre todo los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Zacapa, Chiquimula y partes de Izabal, además de Jalapa, Jutiapa y Santa Rosa.