Atendiendo invitación de la Comisión Internacional de Juristas, CIJ, asistí el miércoles 11 de los corrientes al foro público, «Impunidad y graves violaciones de Derechos Humanos», que se llevó a cabo ante la presencia de un nutrido público de profesionales del derecho, jueces, fiscales, abogados de la defensa pública penal, defensores y defensoras de derechos humanos y algunos Embajadores acreditados en el país. Los expertos internacionales que disertaron en representación de la CIJ, fueron los doctores Federico Andreu y Carlos Ayala, quienes se refirieron al combate contra la impunidad bajo el Derecho Internacional y los principios contra la impunidad en el Sistema Interamericano.
En el marco de la mencionada actividad, se hizo entrega a los asistentes del libro titulado con el mismo nombre que convocó el foro. Los disertantes de la CIJ explicaron que la publicación es el fruto de diez años de trabajo de investigación, visitando tribunales, interviniendo en juicios contra la impunidad y recuperando jurisprudencia y sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Se afirma con razón, que la impunidad no construye Estado de Derecho y tampoco democracia, al contrario, genera desesperanza en la sociedad y limita el ejercicio de las libertades democráticas, igual, las graves violaciones a los Derechos Humanos son una violación al Ius Cogens o Derecho de gente, por lo que de conformidad con los principios del derecho internacional de los Derechos Humanos, se impone a los Estados obligaciones absolutas de investigar, perseguir y castigar a los responsables, extremo que éstos no pueden ignorar.
La impunidad es incompatible con las obligaciones de los Estados y se erige como un obstáculo mayor para el pleno goce de los Derechos Humanos y la vigencia del Estado de Derecho. Tal como lo expresó Theo van Boven, Experto de las Naciones Unidas sobre el derecho a la reparación: «resulta difícil imaginar un sistema judicial que vele por los derechos de las víctimas y se mantenga al mismo tiempo indiferente e inactivo ante los flagrantes delitos de quienes los han violado.»
La impunidad actúa como una «espada de Damocles», que le recuerda a la sociedad que los crímenes del pasado pueden resurgir, si el ejercicio de las libertades fundamentales desborda el marco tolerado por los verdugos de ayer, hoy impunes.
El tema tratado en el foro que comento, viene como «anillo al dedo», en momentos en que en el país por la acción de la CICIG encabezada por Carlos Castresana, se empieza a destapar la olla de grillos alrededor de los grupos paralelos de poder que mantienen las estructuras de la impunidad. «La cadena de impunidad está integrada por policías, empresarios, políticos, abogados, periodistas, fiscales y jueces», ha dicho Castresana a propósito del enjuiciamiento del ex fiscal de delitos contra la vida ílvaro Matus, a quien la CICIG sindica de los delitos de conspiración, obstrucción de justicia, abuso de autoridad e incumplimiento de deberes.
Ahora se puede afirmar que por primera vez en el país, la lucha contra la impunidad y la desarticulación de las estructuras que la mantienen, ha empezado en serio, confiamos en que se logren resultados concretos para el bien de la Nación.
P.S. A propósito del tema: hoy se cumplen 27 años de la masacre contra los pobladores de la aldea XOCOC, del municipio de Rabinal, Baja Verapaz y los responsables siguen impunes. ¿Hasta cuándo?