Los presidentes de Guatemala, Honduras y El Salvador, reunidos este lunes en la capital salvadoreña, dan un nuevo impulso al retorno de Honduras a la OEA y demás foros de integración internacional, tras ser suspendida a causa del golpe de Estado de 2009.
«No podemos condenar al pueblo hondureño al aislamiento y al ostracismo», dijo el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, poco antes de reunirse con los mandatarios de Honduras, Porfirio Lobo, y Guatemala, ílvaro Colom, en Casa Presidencial, en la capital salvadoreña.
Funes recordó que Honduras no tiene acceso a los créditos del Banco Centroamericano de Integración Económica por haber sido suspendido del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) ni a los 500 millones de dólares que le había autorizado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tras ser apartada de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Según Funes, la normalización de las relaciones con Honduras se justifica por cuanto el gobierno de Porfirio Lobo ha «estado dando esas señales», y citó como ejemplo la decisión del mandatario hondureño de reemplazar a la cúpula militar involucrada en el golpe.
Esta es la segunda reunión regional en la que participa Lobo tras asumir la presidencia de Honduras el pasado 27 de enero, y poner fin al gobierno de facto de Roberto Micheletti.
Antes había participado en una reunión en Guatemala con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, el 5 de marzo, donde habló de la situación de este país centroamericano y la inseguridad en la región.
Además del retorno de Honduras a los foros regionales, los tres países que integran el Triángulo Norte centroamericano también analizan sus relaciones comerciales tras el golpe de Estado, y el estado de la Unión Aduanera, esencial para la integración centroamericana.
La «relación irregular» que los países centroamericanos mantienen con Honduras desde el golpe que derrocó al ex presidente Manuel Zelaya, ha afectado también a las relaciones comerciales, admitió Funes.
En la agenda de la reunión de este lunes, los presidentes del llamado Triángulo Norte o CA-3, analizarán estos dos asuntos así como el proceso de integración del istmo.
En ese sentido, uno de los temas estrella es la Unión Aduanera, un proyecto en el que Centroamérica avanza a paso lento y que los empresarios centroamericanos consideran que es fundamental.
«Centroamérica tiene que dar pasos importantes en la concreción de la Unión Aduanera para darle un mayor impulso al comercio intrarregional que año con año va creciendo», aseguró a la prensa el director ejecutivo de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) de El Salvador, Raúl Melara.
Funes señaló que tras esta reunión, los tres presidentes se reunirán nuevamente en Tegucigalpa a principios de abril para seguir avanzando en la reincorporación de los hondureños en los foros regionales.
Funes también dijo que se está a la espera «a la brevedad» de la convocatoria de Panamá, que ostenta la presidencia pro témpore del SICA, para una cumbre centroamericana.