El principal candidato de la oposición georgiana, Levan Gatchetchiladze, afirmó hoy que la elección presidencial dmañana ya fue «falsificada» y amenazó con no reconocer sus resultados.
En un encuentro con diputados europeos en Tiflis, el político enumeró diversas irregularidades, como por ejemplo el uso de la infraestructura pública por parte del presidente saliente, Mijail Saakachvili, y las dificultades de la oposición para hacer campaña.
«Si este tipo de actos continúan, y estoy 100% seguro de que continuarán, no podemos reconocer» estas elecciones, declaró el candidato opositor.
«No podemos regalarle a Saakashvili nuestro país y nuestra gente, porque si estamos 100% seguros y aceptamos unos comicios falsificados, tendremos muy rápido un régimen autoritario», declaró a los periodistas tras la reunión con los observadores europeos.
Según Gatchetchiladze, Saakachvili tiene previsto utilizar «sondeos a pie de urna erróneos e ilegales» para proclamar su victoria. El líder opositor prometió «continuar con las protestas y todos los recursos que permita la Constitución» para oponerse al presidente saliente.
Otro candidato de la oposición, David Gamkrelidze, del partido conservador Nuevos Derechos, también amenazó hoy con no reconocer el resultado de las elecciones.
«Saakashvili no tiene intenciones de voto suficientes para superar mañana el 50% de los votos. Si decide manipular los resultados y gana en la primera vuelta, creo que será bastante difícil aceptarlo y reconocer su victoria», afirmó ante los periodistas.
Sin ningún candidato consigue más del 50% de los votos mañana, se celebrará una segunda ronda dos semanas más tarde.
«Creemos que el único resultado objetivo será una segunda vuelta», afirmó, agregando que dará su apoyo a «todos los medios pacíficos» con el fin de protestar contra unos resultados fraudulentos.
Tras los disturbios políticos del pasado mes de noviembre, unos 3,4 millones de georgianos están llamados a las urnas mañana, en unas elecciones que servirán para elegir jefe de Estado y pronunciarse sobre la adhesión de esta ex república soviética a la OTAN.
Saakashvili convocó estas elecciones anticipadas tras los violentos enfrentamientos entre la policía y manifestantes antigubernamentales ocurridos el pasado 7 de noviembre y la imposición de un estado de excepción que duró nueve días.
Los disturbios y el estado de excepción mermaron la reputación de Saakashvili, hasta entonces considerado uno de los líderes más democráticos y reformistas de los países de la ex Unión Soviética.
Cientos de observadores internacionales llegaron a Georgia para supervisar estas elecciones y fuentes diplomáticas advirtieron de que los esfuerzos de Tiflis por aumentar su integración en las organizaciones occidentales podrían verse perjudicados si se registran irregularidades durante estos comicios.