El Ministerio de Finanzas Públicas propuso hoy un impuesto único de reconstrucción para trabajadores y empresas, y se anunció esa posibilidad durante la Conferencia Internacional de Cooperantes para la Reconstrucción.
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En su discurso ante la comunidad internacional, Balsells hizo mención de una propuesta que está por presentarse en donde se estima que empresas y empleados realicen un pago único que ayudará a la reconstrucción del país debido a los desastres ocasionados por la tormenta Agatha y la erupción del volcán de Pacaya.
Entre las cifras mencionadas por el funcionario se encuentra el pago de Q200 para quienes tengan un ingreso entre tres mil y cinco mil quetzales, y Q500 para quienes perciban un sueldo mayor a los cinco mil quetzales mensuales.
El monto que tendrían que cancelar las empresas no se dio a conocer y al cierre de esta edición el ministro de Finanzas aún no había dado declaraciones a los medios de comunicación, por lo que no se conocen mayores detalles de la propuesta.
RECHAZO
Ante el anuncio del ministro Balsells, representantes sindicalistas se han mostrado en contra, señalando que los sueldos que perciben los trabajadores son insuficientes para pagar gastos de salud, vivienda, educación y recreación, por lo que consideran que deben ser las grandes empresas quienes inviertan en este tema.
Luis Lara, del Frente Nacional de Lucha, propone que el Estado aplique las leyes «como Dios manda», que se combata la evasión fiscal, tanto la ilegal como la ilegal, y se apliquen verdaderos controles a los funcionarios y no aprovecharse de la «sangre y el dolor de los trabajadores».
Por su parte, Daniel Vásquez, de la Unión Sindical de Trabajadores de Guatemala, considera que la recaudación tributaria debe ir en otra dirección, «siempre a las mayorías que no tienen es a quien castigan», opina y solicita al Estado que elimine los privilegios fiscales y las exoneraciones.
Ayer, durante la Conferencia Internacional de Cooperantes, la comunidad internacional solicitó a Guatemala que se establezca un Pacto Fiscal, con el cual el país pueda contribuir también a la reconstrucción.
Giuseppe Calvinisti, vocero presidencial, se refirió a esta solicitud indicando que el Ejecutivo nunca ha dejado de lado esta propuesta, aunque con anterioridad, el presidente ílvaro Colom no consideraba posible abordar la reforma fiscal en lo que resta de su período por lo que tendría que ser el próximo mandatario quien trabaje en ello.
El vocero presidencial dijo que se evidencia que la reforma fiscal no se trata de un asunto político, si no de una urgencia de carácter nacional.
Hasta ahora 17 países se han mostrado a favor de colaborar con la reconstrucción del país luego de los desastres naturales. Los proyectos de infraestructura y vivienda, así como de acciones que contribuyan a la adaptación y mitigación del cambio climático se encuentran entre los proyectos más solicitados.
Karin Slowing, secretaria de Planificación y Programación de la Presidencia, dio a conocer que más de mil proyectos para reconstrucción fueron presentados ayer ante la comunidad internacional. El Banco Interamericano de Desarrollo ofreció US$250 millones para ayudar y la Cooperación Española aportará US$78.6 millones.
Erick Coyoy, ministro de Economía, dio a conocer que, a pesar de que se estimaba un crecimiento económico del país en 3 por ciento, debido a la emergencia por los desastres naturales, la previsión baja y se espera un crecimiento de 2.5 por ciento. El maíz y el banano fueron los productos agrícolas más dañados.