Impotencia de marina occidental


El petrolero saudí­ (archivo, AFP-La Hora).

Este golpe de piraterí­a ha provocado la reacción de los mercados y los análisis.


Al apoderarse de un enorme petrolero saudita a cientos de kilómetros de las costas africanas, los piratas somalí­as cruzaron una lí­nea en la delincuencia marí­tima y pusieron en evidencia la impotencia de las marinas occidentales para neutralizarlos.

El «Sirius Star», de 330 metros de eslora, propiedad de la compañí­a saudita Arambo, cargado con dos millones de barriles de crudo, navegaba hoy hacia el puerto de Eyl, en la costa norte de Somalia, uno de los principales puntos de referencia de los piratas somalí­es, según una portavoz de la V Flota de de Estados Unidos, con sede en Bahréin.

Ayer, piratas somalí­es abordaron el buque petrolero en pleno océano Indico, a más de 450 millas náuticas (800 km) al sudesde de la ciudad de Mombasa, en Kenia.

«Es increí­blemente lejos de Somalia (…). Ello supone una amplia zona alrededor de Somalia donde no hay seguridad para la navegación», subrayó Roger Middleton, consultor del instituto londinense de reflexión Chatham House.

Los piratas somalí­es ya llevaron a cabo varias incursiones en esta zona en los últimos meses, atacando atuneros españoles y franceses que pescaban frente a las islas Seychelles.

Pero al capturar al «Sirius Star», marcaron una nueva etapa en su accionar.

A partir de ahora, los piratas se han convertido en una amenaza para el tráfico de la segunda mayor ruta del comercio marí­timo mundial, que va desde el Golfo Pérsico hasta el cabo de Buena Esperanza, utilizado por los petroleros gigantes que se dirigen hacia Europa y Estados Unidos.

Hasta ahora, los piratas atacaban esencialmente en el golfo de Adén, a lo largo de la ruta marí­tima que pasa por el Canal de Suez, que cada año atraviesan unos 30 mil buques.

Al menos 83 barcos extranjeros fueron atacados por piratas somalí­es en el océano Indico y en el golfo de Adén en lo que va de 2008, más del doble del balance de 2007, según la Oficina Marí­tima Internacional.

El valor monetario de este secuestro supone también una escalada, pues la carga del petrolero se evalúa en 100 millones de dólares y el buque, que apenas habí­a salido de los astilleros, cuesta 150 millones de dólares.

Los pedidos de rescate de los piratas son, en general, proporcionales al valor de los buques capturados. Respecto del «Sirius Star» y su tripulación de 25 marinos, las exigencias de los piratas deberí­an ser superiores a sus pretensiones habituales, que oscilan entre uno y cuatro millones de dólares.

Ya los piratas habí­an mostrado su capacidad de atacar cualquier tipo de buque, al apoderarse el 25 de septiembre de «El Faina», un carguero ucraniano que transportaba tanques y armas.

El jefe del Estado mayor conjunto de Estados Unidos, el almirante Michael Mullen, se declaró ayer «sorprendido» por el radio de acción de los piratas que se apoderaron del «Sirius Star».

Los secuestradores -explicó- «lo hacen muy bien. Están bien armados y tácticamente son muy buenos».

«Una vez que lograron abordar el buque, es muy difí­cil expulsarlos, pues hay rehenes», añadió Mullen.

El secuestro del enorme petrolero también pone en evidencia la impotencia de las armadas occidentales para frenar las acciones de los piratas.

Tras la captura de «El Faina», la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) envió una fuerza naval, que será relevada en diciembre por una operación de la Unión Europea (UE). En la denominada «Operación Eunavfor Atalanta», participarán Alemania, Francia, Reino Unido y España.

Rusia e India también enviaron buques de guerra frente a las costas de Somalia para luchar contra los piratas, pero hasta ahora no lograron poner fin a los ataques, muy lucrativos para un paí­s sumido en el caos desde el inicio de la guerra civil en 1991.