Imparable economí­a


Labor. Trabajadores chinos en una fundidora en Hefei. La economí­a china ha tenido un gran auge en este año.

La locomotora económica china parece imparable: un crecimiento de casi 12% en el segundo trimestre, un superávit comercial récord en junio y julio y una inflación en alza convencieron al gobierno a subir las tasas de interés por cuarta vez en el año, pero serán necesarias nuevas vueltas de tuerca para apretar el freno, estiman expertos.


El Banco Central de China anunció el martes la subida de sus principales tasas de interés, la cuarta del año y la sexta desde abril de 2006, en un esfuerzo por frenar la inflación, que alcanzó en julio su mayor nivel en diez años ( 5,6%).

Desde el miércoles, la tasa básica aumentó de 0,18%, lo cual elevó las tasas sobre los préstamos a un año a 7,02%. Las tasas sobre los depósitos a un año aumentaron un 0,27%, a 3,60%.

La decisión buscó «estabilizar los pronósticos en materia de inflación y ajustar la circulación de la masa monetaria y del crédito de manera razonable», precisó el banco central.

El í­ndice de los precios al consumo subió el mes pasado a 5,6%, un nivel que no se alcanzaba desde 1997, debido al repunte de los precios de la alimentación.

Pero Yi Xianrong, investigador de la Academia de Ciencias Sociales, estimó que habrá otras alzas de aquí­ a fin de año «para acortar la diferencia entre las tasas de depósitos y la inflación».

El alza anterior de las tasas, en julio, habí­a sido también una reacción al sobrecalentamiento de la economí­a: el crecimiento alcanzó 11,5% del PIB a un año en el primer semestre, el más fuerte en una década, y rozó el 12% en el segundo trimestre ( 11,9%).

El banco central decidió entonces subir la tasa básica y la tasa sobre los depósitos un 0,27%.

Con el mayor aumento de la tasa sobre los depósitos en agosto ( 0,27% contra 0,18% para la tasa básica), «el Banco central probablemente quiera alentar a las empresas a ahorrar una mayor parte de sus beneficios no distribuidos, que son una fuente de inversión más importante que los préstamos bancarios», estimó Stephen Green, economista jefe del banco Standard Chartered.

El gobierno busca frenar también las inversiones en capital fijo, que en zonas urbanas progresó de 26,6% a un año entre enero y julio.

China registró en julio un excedente comercial apenas inferior a su récord de junio, que podrí­a envenenar un poco más sus relaciones con algunos socios comerciales, marcadas por los desequilibrios.

Inferior en un 10% al de junio, el excedente de 24.357 millones de dólares de julio subió un 66,7% en un año, el segundo más importante registrado por el gigante asiático.

En junio, el comercio chino registró un récord al alcanzar un superávit de 26.910 millones de dólares, en alza de 85,5% interanual.

Recientes estudios de institutos y organismos oficiales estimaron que el excedente comercial podrí­a alcanzar la exorbitante cifra de 250.000 ó 300.000 millones de dólares en todo 2007.

La cuarta economí­a mundial, que está en camino de arrebatar este año a Alemania el tercer lugar, permanece basada en dos pilares –inversiones y comercio– pese a los esfuerzos de Pekí­n para reequilibrarla, sobre todo alentando el consumo.