Quitarse la vida mediante un disparo puede ser objeto de reparos morales, sin que por ello resulte correcto proponer pena de prisión para quien intente matarse. Lesionarse también podría ser criticable como una conducta que demuestra falta de valores, pero sería absurdo sugerir que quien así proceda sea sancionado con cárcel.
Frente a actuaciones como estas, lo razonable parece ser un tratamiento médico o psicológico orientado a evitar que esas personas sigan en su empeño de hacerse daño. ¿Por qué no tratar el problema de la droga entonces como una enfermedad?
Estamos viviendo hoy en día en un país donde la moral y la integridad del ser humano parecieran ser algo relativo, el artículo número 2 de nuestra Constitución lo dice claramente “El Estado debe de garantizar a los habitantes el Desarrollo Integral de la persona”. Quizá hemos leído ya mucho del tema de la Despenalización de la Droga pero ahora es momento de que reflexionemos más en la propuesta. Creo que la primera pregunta que debemos de hacernos como guatemaltecos es ¿para qué hacer menos millonarios a unas cuantas personas a costa del sufrimiento y la desvalorización de la vida?, está por demás demostrado todas las desventajas que una propuesta como esta conlleva.
Podemos pensar que la propuesta es algo fácil pero a la vez difícil de poder cumplirla, tenemos que tener en cuenta que la despenalización de la droga no es la única propuesta para enfrentar un tema tan complejo como el tráfico ilegal de la droga, existen otras formas de combatirla. Considero que primero tendría que existir el real compromiso de los países que la consumen y producen. Y me hago otra pregunta, ¿Por qué no tener un debate verdadero? con propuestas que no atenten directamente contra la vida del guatemalteco y es que el legalizar la venta y consumo de droga no atenta únicamente contra la integridad del ser humano, está comprobado que la legalización aumentaría el consumo y con esto el mal trato familiar y con esta la desestabilización de la sociedad.
No podemos solucionar un problema creando más problemas; en temas y momentos como estos en donde están en juego más que aspectos económicos tenemos que hacer escuchar nuestra opinión, no podemos dejar que las próximas generaciones reciban un país desgastado y desvalorizado, es nuestro compromiso luchar para que Guatemala sea un país más justo donde exista realmente la protección a la integridad del ser humano como lo mencionaba al principio. Tenemos el derecho de exigirles a nuestras autoridades otras formas de combatir temas como estos. Un punto muy importante que le faltó al Gobierno al proponer esta solución fue no haberle preguntado al guatemalteco qué es lo que opinaba y qué es lo que el guatemalteco quisiera, para poder presentar realmente una propuesta de nación ante la región y el mundo.
Al final lo importante es conocer y saber que la despenalización de la droga, afecta mucho más a la vida del guatemalteco y a la sociedad que lo que pudiera ayudar. Sigamos reflexionando, pues, acerca del tema, porque es una problemática que no podemos dejar de un lado.
La última duda que me surge al reflexionar acerca del tema es ¿Legalización de la droga? O acaso es la ¿legalización de la muerte y pérdida de valores del guatemalteco?