¿Incapacidad o intereses creados?


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¿Quién en Guatemala no sabía hace dos años que las aduanas seguían siendo un nido de malos, ineficientes y corruptos que han deteriorado la recaudación tributaria del Estado? Claro que nadie; sin embargo, sigue estando a la vista de todos que esa situación continúa de mal en peor. ¿Qué pretende ahora el presidente Pérez? ¿Convencernos que poniendo militares afuera y adentro de las aduanas la situación va a cambiar?

Francisco Cáceres Barrios


¿Desde cuándo haber estudiado esa carrera les permite ser expertos en hacer que los métodos y sistemas aduanales establecidos puedan funcionar al pie de la letra y que los elementos civiles que ahí laboran, solo con ver las cachuchas se van a transformar en ejemplos vivientes de la ética, moral y principios?

No, no estoy viendo micos aparejados ni soy antimilitarista por sistema o interés. Tan solo estoy viendo cómo la maquinaria estatal con intereses politiqueros está moviendo sus piezas para intervenirse a sí misma. ¿Cuándo se había visto que se considerara a la SAT una entidad de servicio público para hacerla víctima de la “intervención”, cuando lo que se debió haber hecho ahora y hace bastante tiempo es transformarla en un ente eficiente para evitar la defraudación continuada del fisco a la vista de todo el mundo?

¿Pretenden volver a hacer la chambonada que hicieron con FONAPAZ que ni compuso las barbaridades cometidas, pero sí vino a complicar todavía más el panorama? Para empezar, la corrupción aduanera no solo existe en cinco aduanas del país. No hay una sola que se escape de la subvaluación de documentos, del cambio antojadizo de partidas arancelarias y lo peor de todo, cuando la mercadería traspasa nuestras fronteras con las mismas características que distinguen al “Hombre Invisible”.

A mí me consta, no me lo contaron, cómo los empleados de aduana aforaban contenedores repletos de electrodomésticos o relojes, como si fueran toallas producidas en un país centroamericano, pero el camión había partido desde el mismo puerto libre de Colón en Panamá. Cierto, eso fue hace algunos años pero ¿alguien cree que eso ha cambiado a la fecha, cuando nos consta a todos que a la vista de los cuerpos de policías se venden en cualquier parte del territorio dulces, confites, ropa o la misma gasolina a precios realmente ridículos comparados con los que sí pagan impuestos, los que por cierto han venido a encarecer tremendamente la economía del guatemalteco?

Para mí que sí hay intereses creados con eso de prometer que dentro del plazo de sesenta días se reflejará la mejora en la recaudación en las aduanas, cuando sabido es por todos, al menos los que tenemos algo de experiencia y conocimientos, que eso no puede compararse sino en términos de mediano y largo plazo. De ahí que me esté sumando a tantos millones de chapines que llegamos hasta el hartazgo por seguir viendo tantas chambonadas, ilegalidades, como muestras de incapacidad.