Nuestra amada Guatemala, nuestro país del que muchos nos hemos quejado e incluso en alguna ocasión hemos deseado largarnos a vivir a otra parte, momentos de desesperación en los cuales probablemente no hemos recapacitado realmente ¿si yo me fuera de Guatemala a otro país, que iría a hacer? ¿Realmente podría destacar o encontrar esas muchas oportunidades que tanto nos quejamos que no encontramos en nuestra querida tierra?
Pues mi punto de vista es que por muy capacitados o preparados que seamos, en un país del “primer mundo” o “desarrollado” seríamos uno más entre el montón, en donde tendríamos que ser un extranjero que llora y sufre para poder tal vez algún día sobresalir, mientras que se convierte en una casi máquina más sin sentimientos y vida familiar que produce y produce para sobrevivir deseando algún día poder ser alguien fuera del montón. Mientras que aquí en nuestro país tenemos todas las oportunidades para destacar y ser un ejemplo para que otros lo hagan; simplemente con pensar diferente y en lugar de decir y llorar porque que en Guatemala no hay oportunidades empezar a crearlas. Las oportunidades están en todas partes, esto lo podemos saber simplemente con abrir los ojos y ver a nuestro alrededor y darnos cuenta de los muchos problemas que hay y por lo tanto las muchas soluciones que existen para estos problemas que todavía nadie se ha atrevido a realizar o siquiera pensado en la forma de solucionarlos. Guatemala a pesar de los muchos problemas que enfrenta, es un país que gracias a Dios está constituido en el marco de una legislación que nos permite ser libres para emprender lo que queramos y pensar y creer lo que nos plazca, así que no hay excusa para dejar de hacer algo para lo que somos buenos, o algo que nos motiva, solo porque nadie nos ha agarrado de la mano y nos ha regalado la oportunidad. Tengamos siempre presente que esta vida solo la vamos a tener una vez, y si no nos atrevemos a hacer lo que queremos nunca más lo vamos a poder hacer. Es importante también no pretender que vamos a crecer solos, o que el desarrollo va a ser solo nuestro, mientras más ayudemos dando empleo, educando, creando nuevas formas de realizar las cosas, mejorando procesos, defendiendo a los desprotegidos, en fin, aportando para que más personas también mejoren su vida; más oportunidades vamos a tener, ya que mientras más esfuerzos sumemos, más rápido obtendremos resultados. Asimismo, dejemos crecer y apoyemos a los que se esfuerzan en cambiar y crean sus propias oportunidades, si no estamos de acuerdo en lo que hacen y por más tontos y locos que pensemos que se ven, dejemos que lo intenten, ellos al menos no están sentados quejándose y deseando lo que no pueden tener, sino que están realizando lo que alguien más no se atrevió a hacer. Vivamos de la mejor forma posible en nuestro país, protejamos la libertad que tenemos y sepamos exigirle a quienes nos prometen cambios positivos, sobre todo si estos cambian son en Seguridad y Justicia, y más si hasta nos quitan recursos por medio de impuestos para cumplir con las promesas, pero no caigamos en solo exigir y criticar sin proponer y sobre todo en no hacer nuestro propio esfuerzo para cambiar la situación. Recordemos que no podemos escoger la situación de vida en la que nacimos, pero sí podemos utilizar lo que tenemos para vivirla de la mejor forma posible.