Iglesia pide consideración para migrantes


Llamado. La iglesia salvadoreña llamó a la reflexión a los congresistas estadounidenses ante la situación de los migrantes.

La Iglesia Católica en El Salvador pidió ayer al Congreso estadounidense tener «consideración» con los miles de inmigrantes ilegales que se encuentran en ese paí­s al momento de definir una reforma migratoria que les beneficie.


«En el caso de Estados Unidos hay que recordar que todos los que están en el Senado son migrantes o hijos de inmigrantes, que vivieron una migración a Estados Unidos hace un par de siglos. Es un paí­s de migrantes y deben entonces de tener una consideración hacia los migrantes actuales», consideró el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz.

Republicanos y demócratas alcanzaron el jueves un acuerdo para reintroducir a consideración del pleno del Senado un proyecto de reforma migratoria que habí­a sido retirado de debate luego de desacuerdos entre ambos partidos.

El proyecto promueve la creación de un sistema de regularización basado en méritos para unos 12 millones de inmigrantes indocumentados que se estima residen en el paí­s, así­ como el aprendizaje del inglés.

También crea un programa de permisos temporales de trabajo por perí­odos de dos años, renovables hasta en dos ocasiones, con lapsos de un año de separación entre cada renovación que los trabajadores deberí­an pasar en sus paí­ses de origen.

Este domingo, Sáenz recordó que «la tierra es para ser habitada por la gran familia humana» y por lo tanto «debe haber una apertura hacia la migración» que, no obstante consideró, «debe estar regulada por los diversos paí­ses».

«La migración debe estar regulada pero no para rechazarla, sino más bien para canalizar ésta necesidad de trabajo que la gente tiene, y por tanto debe haber una legislación oportuna, pero teniendo en cuenta el principio general que todos somos hermanos y que debe haber una ayuda considerable a quien necesita emigrar», sostuvo Sáenz.

En Estados Unidos viven unos 2,5 millones de los 2,8 millones de salvadoreños que están en el extranjero y que durante el 2006 enviaron en concepto de remesas familiares 3.315,7 millones de dólares, el 16% del PIB de El Salvador.