¿Es eso solidario?


Editorial_LH

El cierre de la Consulta Externa en el sistema nacional de Salud constituye un graví­simo problema para la población de escasos recursos porque está perdiendo su derecho a la etapa fundamental del tratamiento médico. Justamente es en la consulta externa donde se diagnostican los casos para proceder al tratamiento que, de preferencia, no debiera requerir hospitalización si se efectúa con diligencia y prontitud.

 


Pero el cierre de la Consulta Externa, a donde llegan diariamente millares de personas que sufren alguna dolencia y que buscan la elemental atención médica, demuestra la ausencia absoluta de solidaridad de un gobierno que ha cacareado con ese concepto a lo largo de cuatro años. Una persona que se siente mal busca atención en las clí­nicas antes de ir a la emergencia del hospital y en alto porcentaje de los casos, las enfermedades se pueden tratar en forma ambulatoria y las personas que las padecen pueden volver a la normalidad en poco tiempo. Pero un descuido, la falta de atención o simplemente el cierre de la consulta externa, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.
 
  Muchos de los lectores, que dependen de la práctica privada de la medicina para su atención, saben que cuando se sienten mal necesitan que su médico tratante les reciba con prontitud para atender sus dolencias. Pero cuando hablamos de los miles de personas que no tienen para pagar un médico, sino que dependen de la gratuidad del sistema nacional de Salud, tenemos que ver el reflejo de nuestras propias necesidades y entender cuán importante es que puedan recibir atención inmediata y de calidad.
 
  Por supuesto que es más dramático el cierre de las emergencias porque a ellas llegan generalmente enfermos más graves, pero es inhumano permitir que cierren la consulta externa dadas las consecuencias que ello puede tener en la salud pública en general y en el sufrimiento de los pacientes en particular.
 
  Para pagar con creces a los proveedores de medicinas nunca falta el dinero y nadie repara en las suciedades que hay en el contrato abierto. Para cumplirles a quienes chupan la sangre del pueblo siempre alcanza el recurso, pero no para atender las necesidades de la población y es justamente en la consulta externa donde primero se siente la crisis, donde primero aprieta el zapato por la ausencia de solidaridad y porque las autoridades no llegan a entender la enorme importancia que tiene esa etapa primaria de la atención para salvar vidas, para evitar complicaciones y, además, para bajar los costos de la salud pública.

Minutero
Vienen muertes en alud
por la crisis en Salud;
¿dónde está lo solidario
en este gobierno estrafalario?