¡Entrar al Asia, sin pelearse con nadie!


Edgar-Balsells

Con el cambio de gobierno y conforme se asientan las aguas en la Cancillería guatemalteca, comienzan a proliferar las posiciones y sugerencias en relación con las diversas relaciones diplomáticas y comerciales que nos convienen como país, dándonos cuenta así que por ser parte de bloques regionales, necesitamos jalar con Centroamérica y el Caribe para emprender un rumbo más seguro.

Edgar Balsells

 


Diversas opiniones que han sido publicadas en los medios escritos, entre las que sobresale una entrevista al actual canciller Harold Caballeros, así como una serie de opiniones de Carlos Alberto Montaner sobre el papel del Taiwán actual, y la siempre hábil pluma de Acisclo Valladares, resaltan el tema de nuestras relaciones con las pujantes economías asiáticas.

En el caso de Guatemala, mi primera recomendación es que no debemos congelar las relaciones y nuestro aprendizaje de los llamados “Tigres asiáticos”, que comprenden principalmente Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur, y que son seguidos por los “tigrillos” que incluyen a Malasia, Filipinas y Vietnam, entre otros.

 Estas ejemplares sociedades que, como en el caso de Vietnam, han virado de verdaderas “economías de guerra”, hasta líderes de la denominada “Nueva Economía” de la globalización, hay toda una serie de experiencias por aprender, que son innumerables, siendo que resulta vital en estos días el tránsito rápido de lo que los sociólogos denominan el paso de la “Comunidad” a la “Sociedad”, que no es más que insertarnos con dignidad al mundo.

En el caso de Corea del Sur, no digamos pues se trata de una de las más pujantes economías industriales por esos lares, mientras que Taiwán resulta estar entre las mayores potencias  en la generación de reservas internacionales, y es una pujante economía, muy conocida por su notable experiencia en el plano de los semiconductores y la electrónica.

Lo que he podido comprobar personalmente, en pasadas experiencias y estadías por esos lares es que en el acceso de China Continental, principalmente en el plano de las relaciones económicas, las relaciones con Taiwán pueden ser un puente hacia ese objetivo, dado que no hay tigre asiático que mejor conozca lo que está aconteciendo con ese gigante; en virtud de que los empresarios taiwaneses están en la punta del conocimiento de tal región. Entonces ¿por qué no aprovecharlo?

En el plano regional, y principalmente en relación con la historia reciente del Banco Centroamericano de Integración Económica -BCIE-, entidad que ha cumplido ya sus 50 años de vida, es de recordar el loable esfuerzo de los países extrarregionales que en un momento de inanición institucional, precisamente cuando en la región asolaba la guerra, México, España y Taiwán jugaron un papel de primer orden en el salvataje de dicho banco, siendo hoy una de las instituciones de la integración que tienen vida propia y que además han prestado un apoyo valioso a gobiernos y empresas de todos los tamaños en la región.

Estimo que ahora que nos enfrentamos a la presencia de una Europa convulsa, precisamente cuando habremos de ratificar un Tratado de Asociación con la Comunidad Europea, que carecerá evidentemente de los apoyos de inversión y financiamiento esperados en años previos, nuestra vista hacia el gran continente asiático debe refocalizarse, y primeramente mi recomendación es aprovechar nuestras buenas relaciones con los tigres, y ver hacia realidades como la inmensa India y los tigrillos asiáticos, adentrándonos en un continente de incontables buenos ejemplos comerciales y culturales.