En los últimos 28 años, la conformación de agrupaciones y su desaparición del mapa político evidencian el desgaste de un sistema que parece ser parte de un círculo vicioso, en donde se involucran factores como la corrupción, el financiamiento oscuro y la falta de principios entre los políticos. Esto tiene diversos efectos sobre la ciudadanía, que en general adversa al sistema de partidos políticos, a sus representantes y a los mecanismos electorales. ¿Cuánto tiempo más puede continuar este escenario?

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El desinterés de la ciudadanía hacia la política no es casualidad, sino el resultado de un sistema que parece no responder a los intereses de nación. La debilidad de las agrupaciones se muestra con su rápida desaparición del mapa político y en esa línea, el Informe de Desarrollo Humano de 2010 mostró la dificultad de los partidos para sobrevivir más allá de un proceso electoral.
Para conocer la percepción del tema se consultó a ciudadanos guatemaltecos su opinión sobre los partidos y la clase política. Omar Archila, estudiante universitario, cree que “los políticos se han desgastado” y señala que “en nuestro país no hay cultura política, por lo que no he pensado en participar de forma activa”.
Al ser consultado sobre la militancia juvenil que se observa en otros países de la región, Archila indicó: “Creo que para decidirme tendrían que cambiar las reglas del juego”.
El vendedor Manuel Ramírez señaló que “los partidos políticos son grupos que no siempre ayudan a la población” y expuso lo que considera que es el problema principal: “Uno como ciudadano cree en sus promesas de campaña, pero no cumplen, siempre es lo mismo. Las condiciones no cambian y uno de pobre resulta ser el más perjudicado siempre”.
María Eugenia de León, socióloga de profesión, dice que no le decepcionan los partidos políticos, “ya que estas instituciones son indispensables en una democracia”.
Sin embargo, la profesional señala que las agrupaciones políticas “en nuestro país funcionan bajo una lógica privada que las condiciona; En todo caso, los que decepcionan son algunos políticos por sus acciones deplorables”.
Estas reacciones, según analistas, se debe a la falta de ideología de los políticos y de compromiso de nación, a la falta de un plan de trabajo y al hecho que, en la mayoría de casos, los políticos solo buscan sacar provecho de su posición; estos factores han alimentado el desinterés en la población, que no ven la política como proceso para mejorar las condiciones de un país, es decir, como una herramienta para resolver los problemas de los ciudadanos.
Para el analista político, Marco Antonio Barahona del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), esto no siempre fue así, ya que hubo momentos durante los que la clase política tuvo cierta credibilidad, pero en los últimos años la discrecionalidad en varios temas provocó que se incurriera en actos de corrupción, falta de transparencia e intereses patrimoniales, que generaron el descontento de la ciudadanía.
Barahona considera que esta situación no es propia de Guatemala, ya que la clase política a nivel regional también pasa momentos difíciles: “En Centroamérica se está sufriendo una dura prueba”. Por ello cobran relevancia las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, ya que se está llegando a un punto donde no se puede seguir despilfarrando el dinero en campañas y decepcionando a la población cada cuatro años.
El experto recordó la información que salió a luz, sobre un diputado tenía 17 asesores a su servicio. “Esto no puede seguir así, vienen momentos difíciles en todo sentido, la vida tiende a ser más cara, las condiciones se pintan más difíciles, necesitamos partidos que estén conscientes de la realidad del país”, resaltó.
Si bien, no toda la ciudadanía está consciente del desgaste de los partidos, cada día crece el descontento de personas que saben que las cosas no caminan bien. Archila, por ejemplo, cree firmemente que los partidos no han representado los intereses de la ciudadanía y esa situación no lo alienta a integrarse a una agrupación. “Tendrían que ocurrir muchos cambios para que considerara meterme a un partido”, señaló.
MÁS ALLÁ DE LAS REFORMAS
Para el analista, Renzo Rosal, el descontento de la población ha crecido en las últimas décadas, pues los ciudadanos “ven a los partidos como maquinarias poco útiles para el beneficio colectivo”. Por ello, considera necesario que se cambien las reglas del juego, pero que la población participe más y exija un trabajo de alto nivel a los representantes y mandatarios.
Para algunos las reformas traerán avances importantes, pero para mejorar las condiciones en el país se necesita ir más allá. “Obviamente las reformas van a mejorar la transparencia, pero la conducta de los políticos es la que va a empezar a lograr los cambios”, señala Carmen Aída Ibarra, directora Ejecutiva del Movimiento Pro Justicia.
“La persona que es buen político no necesita de reformas legales para hacer lo que ahora le corresponde”, dice Ibarra.
Y es que la urgencia del cambio no se limita a un solo grupo, sino que empieza a ser una demanda de todos los sectores, así lo señala Nery Rodenas de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHAG). “Un mejor marco legal puede provocar mayor participación política, y por eso es importante involucrarse para empezar a aportar esos cambios que el país necesita”, resalta.
Si bien, Rodenas reconoce que no hay una cultura política, la mayoría de la población está consciente que las cosas no marchan bien, que no cuentan con la posibilidad de mejorar su calidad de vida y esas frustraciones se van acumulando, por lo que es necesario que las políticas tomen otro rumbo para empezar a generar cambios. Y el primer paso es mejorar el papel de los partidos políticos, para que empiecen a responder a intereses de país y no lo miren como una herramienta para servirse de ella.
LA SENSIBILIDAD
Reformar la ley electoral y de partidos políticos no es un proyecto nuevo, desde su vigencia en 1985 han sido muchos los intentos sin éxito para hacerla más perfectible y acorde a las necesidades del país.
Informes de la Dirección Legislativa del Congreso muestran que desde las últimas modificaciones aprobadas en el 2006, más de diez proyectos han sido presentados sin que hayan tenido eco entre los diputados.
Al momento se discute un proyecto que busca incluir temas sensibles que en el pasado no han sido incluidos como el transfuguismo, el financiamiento de los partidos, el poder coercitivo del Tribunal Supremo Electoral para cancelar las agrupaciones. Se espera que en la primera quincena de agosto se presenten como una iniciativa para ser discutida en el Legislativo
Para los analistas, los cambios no deben ser superficiales, o de lo contrario, las frustraciones aumentaran en la ciudadanía, y las demandas de los distintos sectores empezarán a ser más fuertes hasta lograr llamar la atención de quienes impulsan las políticas públicas.
“Es necesario cambiar las reglas del juego”
Roberto Alejos, quien es diputado desde los 21 años y ha cambiado de partido en repetidas ocasiones, se refiere a la reforma política que impulsa como parte del Bloque Independiente, conformado principalmente por diputados ex integrantes de la Unidad Nacional de la Esperanza
POR ANA GONZÁLEZ
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¿Por qué los guatemaltecos no creen en los políticos?
Esto se debe a que los partidos políticos son débiles y no tienen planes de trabajo, de manera que son inconstantes en su quehacer. Eso no les da credibilidad. Los políticos tienen promesas de campaña que no cumplen por falta de equipo, falta de pago de los medios; eso ha hecho que la clase política se desgaste.
¿Cómo hacer que los partidos políticos vuelvan a ganar credibilidad ante la ciudadanía?
La ciudadanía debe creer en los partidos para querer ser parte de ellos, y va a involucrarse en la medida que sienta que tiene incidencia en los partidos de lo contrario la apatía no va a cambiar. Si el partido no abre las puertas, sí las abre pero no los toma en cuenta, los toma en cuenta pero mi decisión no cuenta, toma en cuenta en la decisión pero no tienen incidencia en el cambio, por eso es necesario cambiar las reglas del juego.
Si bien, se buscan hacer reformas al sistema político. ¿Cuál es la responsabilidad del ciudadano que busca la política para servirse de ella?
Los cambios deben ser integrales para cambiar las cosas, pero tenemos que fortalecer el sistema de partidos. No podemos dar fondos pero no fortalecer el sistema para fiscalizar, por ejemplo. No podemos pedir algo a los partidos si no tenemos un Tribunal que pueda eliminar a las agrupaciones que no funcionen. La ley es necesaria para crear los mecanismos del control.
¿Qué escenario vislumbra si las reformas a la ley electoral no logran aprobarse?
Se tienen que lograr las reformas. No hay otro camino. Se está buscando el apoyo con el sector privado, la iglesia, y si bien somos pocos los que la estamos promoviendo, debemos mantener esa alianza con los sectores para presionar a la clase política de aprobar la reforma. Se tiene que entender que a los más conviene hacer la reforma es a los mismos políticos.
Muerte prematura
El Informe de Desarrollo Humano de 2010 evidenció el fenómeno de la muerte prematura que padecen los partidos políticos. Los datos del estudio arrojan que de 1985 a 2007, se inscribieron formalmente 58 organizaciones políticas en el Registro de Ciudadanos del Tribunal Supremo Electoral; 31 de las cuales participaron solo en un proceso electoral.
El único partido que logró la participación en seis eventos electorales fue la Democracia Cristiana, quien desapareció del mapa político en el 2007, cuando no logró los votos suficientes en las elecciones.
El estudio reveló que las deficiencias recaen en la falta de un proyecto de largo plazo. Esto permitiría identificarlos como opción política y a su vez fundamentar sus propuestas. Falta de democracia interna y falta de ideología.
Carmen Aída Ibarra
Movimiento Pro Justicia