Identifica a soldados secuestrados en Irak


Rechazo. Un hombre participa en una protesta contra la invasión a Irak, en la ciudad chií­ta de Basra.

El Pentágono reveló los nombres de los siete soldados estadounidenses muertos o desaparecidos tras una emboscada el 12 de mayo en el «triángulo de la muerte» y cuya captura fue reivindicada por la rama iraquí­ de Al-Qaeda, mientras seguí­a este miércoles la búsqueda en la región.


Cuatro soldados murieron, pero sólo tres pudieron ser identificados. El Pentágono dio los nombres de tres muertos y de cuatro desaparecidos, uno de éstos últimos murió, pero aún no fue identificado.

«Cuatro soldados están desaparecidos desde el 12 de mayo, cuando su patrulla fue atacada con disparos de armas livianas y explosiones de bombas, en Al-Taqa, en Irak», indicó el Pentágono en su sitio Internet.

Se trata del sargento Anthony J. Schober, de 23 años, de Reno (Nevada), del cabo Alex R. Jiménez, de 25 años, de Lawrence (Massachusetts), del soldado primero Joseph J. Anzack Jr, de 20 años, de Torrance (California) y del soldado Byron W. Fouty, de 19 años, de Waterford (Michigan).

Los tres soldados que murieron como consecuencia de sus heridas fueron identificados como el sargento James D. Connell Jr, de 40 años, de Lake City (Tennessee), del soldado primero Daniel W. Courneya, de 19 años, de Nashville (Michigan) y del soldado primero Christopher E. Murphy, de 21 años, de Lynchburg (Virginia).

Los siete soldados formaban parte del «4º batallón, 31º regimiento de infanterí­a, 2ª brigada de combate, 10ª división de montaña de Fort Drum, estado de Nueva York.»

Más de 4.000 soldados estadounidenses continuaban el miércoles la búsqueda de los desaparecidos, en la región de Mahmudiya, 30 km al sur de Bagdad, a pesar de las advertencias de la rama iraquí­ de Al-Qaeda, que afirmó tener en su poder a los tres soldados y exigió terminar las operaciones en esta zona.

«Todos los medios disponibles son utilizados para ubicar a los desaparecidos, incluyendo perros, camiones equipados de altavoces, aviones sin piloto y octavillas, explicó el ejército norteamericano en un comunicado.

Por otra parte, los enfrentamientos que estallaron el martes en la noche proseguí­an este miércoles en la mañana entre fuerzas de seguridad iraquí­es y milicias chiitas del Ejército del Mahdi en Nasiriya, a 375 km al sur de Bagdad.

«Dos soldados iraquí­es y dos civiles perecieron en los enfrentamientos. Otras 75 personas resultaron heridas, en su mayorí­a civiles», declaró Hadi Bahr, responsable del ministerio de Salud en Nasirirya.

El toque de queda fue impuesto en la ciudad y las carreteras fueron cerradas a la circulación en ambos sentidos.

El rechazo de liberar a dos miembros de la poderosa milicia chiita, detenidos por la policí­a local, que los acusa de haber participado en atentados y de haber disparado con morteros contra las fuerzas estadounidenses e iraquí­es, provocó los combates, según esta fuente.

El sur del paí­s, en su mayorí­a chiita, ha estado al margen de la violencia confesional que ha dejado miles de muertos en Irak, pero proliferan las luchas de poder entre facciones chiitas, que infiltraron las fuerzas locales de seguridad.

Dos responsables locales murieron el miércoles en la explosión de una bomba al paso de su convoy cerca de Kirkuk, indicó el coronel Fattah Abdalá de la policí­a de esta ciudad petrolera situada a 250 km al norte de Bagdad.

7 soldados estadounidenses permanecen secuestrados por la resistencia en Irak.