¿Deben los sicarios ser testigos protegidos?


GLADYS_MONTERROSO

“La justicia es el pan del pueblo: siempre está hambriento de ella”. Chateaubriand

No cabe duda que desde hace mucho tiempo el sicariato se instauró en Guatemala, existen sicarios en todos los estratos de la sociedad, los de lujo, que obedecen a personas que pueden pagar más, y los rasos que matan hasta por Q100.00, dependiendo de la ví­ctima y del victimario, es realmente vergonzoso, que hasta en quien mate a una persona del nivel socioeconómico de esta, dependa quien lo va a matar, no sé, este paí­s no se asemeja, y queda muy por debajo de cualquier novela sicológicamente profunda, pero ese es el paí­s en que vivimos, y el que hemos construido, o permitido que se construya.

Gladys Monterroso

 


Veamos, hasta para morir existen parámetros económicos, si quien desea desaparecer a alguien tiene poder económico, se asegura que se cumpla el objetivo, y naturalmente, el plan será bien trazado, y no solamente no quedarán rastros, sino que la ví­ctima no tendrá posibilidades de salir con vida, ahora si la ví­ctima es una persona de pocos recursos, en cualquier esquina o al salir de una tienda será ajusticiado, ¿Y el MP? Bien gracias, cuatro horas más tarde se hará presente, tapizando de listas amarillas la escena del crimen, cuando esta se encontrará totalmente contaminada.

La reflexión anterior viene a colación por la inclusión de la figura del “Testigo Protegido” en nuestra legislación penal, la cual, a mi criterio, deja mucho que desear por varios factores 1) Puede ser testigo protegido cualquier hijo de vecino que declare lo que necesiten que diga, aunque tenga las manos manchadas de sangre de cuantas personas haya asesinado, lo importante es que declare lo que es necesario, a cambio de ello, hasta el juez le dará la mano, gozará de inmunidad, y de protección. 2) Como todo en Guatemala, se prostituye, esta figura que existe en otros paí­ses, pero al que no puede acceder cualquiera, acá, nació prostituida por la redacción de la norma, pero aunque hubiera sido una redacción mejor construida, en Guatemala, hecha la ley, hecha la trampa, igual la hubieran acomodado a casos particulares.

Los sicarios son asesinos a sueldo, sin importar la elite a la que sirvan, y por lo tanto no deben ser testigos protegidos, su “trabajo” es matar, y lo harán siempre, porque es su modus vivendi, así­ que cubrir de inmunidad a alguno para que se presente como testigo protegido es un absurdo, además de un insulto a quienes han sido asesinados por ellos.

Además de lo anterior hay que tomar en cuenta que dentro del sistema de justicia MP, tribunales, CSJ, y demás instituciones se encuentran personas que no tienen ética, y que con el objetivo de entregar “resultados” aunque estos se encuentren muy alejados de la realidad son capaces de negociar con cualquiera, con el objetivo de demostrar que el caso se encuentra “en proceso”, y de entregar resultados tarde o temprano, aunado a lo anterior, el mal que padece la civilización en general, pero especialmente Guatemala, y otros paí­ses castigados por la pobreza, una historia de sangre, y la falta de valores éticos y morales de muchos de los que forman parte de la cadena que inicia con el crimen de algún ser humano, y termina con la condena de un inocente, o la absolución de un culpable, como es frecuente, a mi criterio la figura del testigo protegido debe replantearse, ya que por la redacción y mala práctica legislativa (Por no decir casi inexistente) las leyes en Guatemala, o son inaplicables, o surgen con la trampa para que los inescrupulosos hagan uso y abuso de ellas.

Como un ejemplo solamente del porqué de lo anteriormente escrito, comentaré lo sucedido en mi caso, en donde aunque fui mancillada, gracias a Dios estoy viva, existieron además de mi persona, varios actores circunstanciales, el señor que me salvó la vida, al recogerme y quitarme la bolsa de gabacha que cubrí­a totalmente mi cabeza, la joven a cuyo auto me subí­ para hablar sobre mi libro, amiga del exalumno que llegó con ella, porque no me conocí­a y él sí­, los dos llevaban un propósito, ella vender mi libro, y él pedirme que le asesorara en su tesis, de lo cual, no me pudo hablar en ese momento, por el compromiso al que debí­a regresa, pero si le asesoré y ya se graduó. De estos tres personajes circunstanciales, los tres fueron atosigados, por la fiscalí­a de la CICIG que llevó mi caso, el primero, para que dijera que estaba en contubernio conmigo, y que yo le habí­a pagado para que estuviera en el momento justo, para desatarme, y que no me ahogara con la bolsa de gabacha, naturalmente le ofrecieron ser testigo protegido, pero él no tení­a sustento, y nunca aceptó, el segundo para que aceptara que era mi amante, y que habí­a sido un problema pasional, a él solamente lo amedrentaron, y la tercera que es la joven a quien al igual que al primero, conocí­ ese 25 de marzo, la llamaron cuantas veces quisieron, pero mantuvo su versión (que es la auténtica verdad) en noviembre giraron orden de captura contra su carrito, un carrito viejo, pero que le serví­a para llevar y traer a sus hijos, y por su trabajo, era vendedora, el vehí­culo se lo devolvieron en marzo del año siguiente, aunque suplicó, por sus hijos que lo necesitaba, y el peritaje fue rápido, no se lo devolví­an, y ¡Sorpresa! Bajo la tensión en la que se encontraba, le ofrecieron todo tipo de ayuda si se convertí­a en testigo protegido y declaraba que el joven era mi amante, y que ella solamente habí­a sido un distractor para que yo saliera del desayuno en que me encontraba, y al que nunca volví­, sin que a ninguno de los que se encontraban conmigo les haya preocupado; (situación que agradezco, porque estoy segura me salvó la vida), el asedio hacia ella fue muy grande. (Es mujer y no se les plantó como los otros dos) tanto que se suscribió un acta notarial, por medio de la abogada que la auxilió, con todo lo que le ofrecí­an, y que está en mi poder. Ha pasado el tiempo, y para sorpresa grande mí­a me he enterado que terminó conviviendo (no sé si se casó) con uno de los fiscales que llevaban mi caso, y que hoy ya no tiene el carrito con el que la conocí­, sino que una camioneta lujosa, y que junto con sus hijos cambió de casa. ¿Es así­ como se llevan acuerdos para ser testigo protegido, y maravilla de maravillas, solucionar los casos? Sí­ señores, en mi caso no lo lograron porque los tres fueron congruentes con la verdad, y a pesar de que algunos medios de comunicación me vilipendiaron, aquí­ sigo, pero ¿Y los demás, los que son maleantes y saben que les conviene, como el caso Rosenberg y otros más? ¿Cuántos familiares de muertos esperan justicia “pronta y cumplida” y los asesinos señalan a quienes les conviene a los intereses de los operadores de “Justicia”, y salen a seguir matando? YA NO MíS IMPUNIDAD CREANDO FIGURAS FARISEAS, COMO EL TESTIGO PROTEGIDO, QUE SOLAMENTE HAN PROSTITUIDO MíS EL SISTEMA DE JUSTICIA.