En Guatemala los índices de pobreza han aumentado en lugar de que el sistema los haga retroceder. Ocurre que el sistema es el mismo y no ha cambiado durante siglos, mientras la dinámica del concierto de países ha sido intensa y Guatemala no se ha puesto al ritmo que debería tener una nación que se autodenomina “democrática†y “Libre y soberanaâ€.
Uno de los desafíos más importantes que plantea el desarrollo sostenible es la erradicación de la pobreza y cuando se habla de desarrollo sostenible, muchos aluden al adagio chino que repite la gente en la calle: “No hay que darles un pez, sino enseñarles a pescarâ€, sin conocer la profundidad del problema. Este adagio lo escuché a principios de los años 80, cuando me involucré, originalmente, en el tema ambiental, ecológico y de desarrollo.
Pude darme cuenta de que la degradación ecológica y ambiental degrada también la capacidad de la tierra para satisfacer las necesidades mínimas del país. La pobreza es generada por la falta de empleos, desnutrición, analfabetismo, falta de acceso a los servicios de salud y a los servicios sociales, etcétera. Si no se realizan planes serios y concretos sobre la salud reproductiva que incluye la planificación familiar, aumentarán considerablemente los ya altos índices de fecundidad y morbilidad infantil debido a la bajísima productividad económica.
Aunada al deterioro del medio ambiente, la pobreza tiene una íntima relación con la inapropiada distribución de la población, el uso insostenible y la distribución poco equitativa de recursos naturales como tierra y agua.
Uno de tantísimos estudios sobre la pobreza en Guatemala nos informa que es necesario entender que las actividades encaminadas a un crecimiento más lento de la población, la erradicación de la pobreza, el logro del progreso económico, una mayor protección del medio ambiente y la reducción de pautas de consumo y producción insostenibles, son acciones que se refuerzan entre sí.
Los esfuerzos encaminados a la erradicación de la pobreza requieren inversiones en educación básica, saneamiento, abastecimiento de agua apta para el consumo, vivienda, abastecimiento de alimentos e infraestructura para poblaciones de rápido aumento. Esto sobrecarga economías ya débiles y limita las alternativas de desarrollo. Deben crearse empleos para crecientes cantidades de jóvenes que ingresan en la fuerza laboral en momentos en que el desempleo ya está generalizado. Es necesario lograr un desarrollo económico sostenido en el marco del desarrollo sostenible, a fin de dar lugar a todas esas presiones.
Por último, si la sustentabilidad quiere decir que la generación actual de gente pobre debe soportar una situación espartana, con el fin de que la generación siguiente pueda tener un nivel de vida mejor, entonces tal concepto carece hasta del más elemental sentido de justicia intergeneracional. Por otra parte, si la sustentabilidad significa que las generaciones del futuro deben tener el mismo nivel de vida que la generación actual, entonces tan solo implica que la pobreza se va a perpetuar. El problema es mucho más complejo de lo que aquí se puede comentar por razones de espacio.
¿Por dónde, Manuel Baldizón y/u Otto Pérez, iniciarán ustedes la erradicación de la pobreza? ¿Por parar la grosera explotación de la tierra? ¿Por la educación esmerada? ¿Por la salud preventiva? ¿Por dónde? El problema es muy amplio y agobiante.
Candidatos, Guatemala espera con ansia sus respuestas.