¿Camino a la recuperación de la economí­a?


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El inicio de la temporada navideña, al final de 2011, trae consigo expectativas positivas para el sector comercial, que espera ampliar los márgenes de ganancias acostumbrados durante el resto del año. Sin embargo, las ilusiones de incrementar la brecha entre los costos de producción y las utilidades se pueden ver opacadas por una desgastada economí­a, en que se prioriza el consumo de los bienes y servicios básicos sobre la compra de artí­culos de la época.

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ENMA REYES
ereyes@lahora.com.gt

Sentado en su escritorio, Miguel Garcí­a, subgerente de la tienda El Gallo más Gallo, dice con ánimo que en la empresa tienen óptimas expectativas sobre el volumen del comercio y esperan que las ventas se incrementen hasta un 50 por ciento en esta temporada navideña.

“Yo creo que siempre es la esperanza que todos tenemos. Así­ también con la reactivación que se da a medio año con la entrega del Bono 14, esperamos que sea afectiva ahora con el aguinaldo”, expresa.

A su criterio, “el aguinaldo es un punto muy importante, por el cual la gente tiene decisión de comprar”.

Por su parte, Julio Rustrián, gerente de tienda del comercial La Chapinita, señala que, como todos los años, las navidades son la oportunidad para la recuperación del comercio y la industria.

 â€œEstamos esperando la temporada buena, esperando la materia prima para trabajar y esperando que sea un buen resultado”, explica.

Jorge Godoy, presidente de la Asociación Guatemalteca de Exportadores, indica que las exportaciones de Guatemala aumentan desde meses antes del mes de diciembre, ya que a nivel mundial las fiestas decembrinas son muy esperadas para el consumo.

“Para la temporada navideña se hace más o menos en septiembre u octubre para que estén ya disponibles en los mercados de destino y definitivamente hay un consumo importante en los diferentes mercados preparándose para la época navideña”, indica.

La temporada navideña es ideal para elevar los í­ndices comerciales tanto en del sector formal como el informal, y así­ recuperar las pérdidas acumuladas en el transcurso del año.

Sin embargo, la desgastada situación económica de la mayorí­a de los guatemaltecos, que incide directamente en su capacidad de consumo, podrí­a no ser lo que el comercio espera para animar sus opacas contabilidades. ¿La economí­a camina con rumbo a la recuperación?

¿RECUPERACIí“N?

Carlos González Arévalo, analista de la Asociación de Investigación de Estudios Sociales (Asies), señala que en la época navideña “las personas están más propensas a hacer compras y el hecho de que se inyecte más liquidez (…) implica poner en circulación más dinero.

“Claro que es una circulación dirí­amos temporal mientras las personas lo gastan, porque las empresas lo vuelven a depositar en los bancos después de hacer sus ventas”, aclara.

Rubén Darí­o Narciso, economista, explica que “no todos los meses se vende lo mismo; todo empresario sabe que hay  meses buenos y meses malos y este mes es bueno –junio y diciembre– donde las ganancias se incrementan”.

Pero los ingresos extraordinarios no siempre se traducen en ganancias, sino en paliativos para afrontar costos de producción en los meses más difí­ciles de la economí­a.

“Hay meses que pagan las facturas de meses anteriores y diciembre serí­a uno de los meses para poder pagar deudas de meses como enero o febrero, que comúnmente son malos e igual hay que pagar salarios y electricidad y tienen que usar esos recursos”, señala.

Entre tanto, los expertos destacan que las expectativas de recuperación económica pueden no ser las esperadas si se contempla que no todos los trabajadores perciben un salario extra al finalizar el año, y por otro lado, no todos los que reciben el aguinaldo lo consumen en productos de la época, sino que prefieren priorizar el gasto.

González reitera que “es tradicional en Guatemala que al percibir el aguinaldo las familias o personas empleadas lo usan en la compra de cosas para el hogar, cosas personales y propiamente lo que hace falta para la celebración en sí­, pero en muchos casos depende de la situación económica de cada familia, depende del nivel de ingresos que perciben y los compromisos que tienen”.

“Obviamente la colegiatura va a ser importante para un papá que tiene dos o tres hijos. Hay personas que les resulta un poco pesado atender los pagos de los colegios y si pueden guardan un poquito para gastos navideños, pero hay otras familias que ya no cuentan con hijos pequeños, que ya no tienen la preocupación de pagar colegios y estos tendrán mayor disponibilidad para gastar, dependiendo la posición de cada padre de familia”, explica.

Lejos del consumo para las festividades, los padres de familia señalan que sus prioridades son otras, ya que consideran la educación de sus hijos como lo más importante.

“El aguinaldo ya lo tengo gastado en la inscripción de los niños. Primero es la inscripción de ellos y la compra de sus útiles y ya si nos queda pues compramos regalitos. El único gasto que hemos tenido ya previsto son los adornos navideños de la casa y la comida, gastarí­a en este tiempo alrededor de 7 mil quetzales juntando colegiatura y gastos de la temporada”, indicó Javier Ramí­rez, padre de familia.

Sara Patricia de la Vega, ama de casa, señala que los gastos realizados durante el mes de diciembre son muy altos, ya que la inflación de la canasta básica cada dí­a sigue en aumento.

“Yo deseo gastar el aguinaldo en mis hijos, pero buscando lo más económico porque el dinero no está alcanzando y la canasta básica está hasta por las nubes. Lo que siempre pongo como primer plano es gastar en ropa para los niños, zapatos y guardar para los útiles escolares de enero. Harí­a un gasto adicional si fuera una emergencia”, explica.

CONSUMO PRINCIPAL

Aunque no todos recibirán un aguinaldo y tampoco lo gastarán en el consumo navideño, una buena parte de la población siempre está dispuesta a desembolsar sus ahorros en el último mes del año, o bien, a adquirir un crédito.

Según datos del Banco de Guatemala, en diciembre la masa monetaria aumentará cerca de Q2 mil millones, por lo que la misma ronda a los Q24 mil millones a fin de año.

Datos de la Superintendencia de Administración Tributaria  indican que en enero y septiembre de este año, las empresas han importado ropa, juguetes y televisores por valor de US $330.7 millones (Q2 mil 679.4 millones).

Sin duda alguna los juguetes, ropa, zapatos y accesorios de alta tecnologí­a son los más comprados en esta temporada navideña. Una encuesta pública indica que el 47,1% de los guatemaltecos gasta el aguinaldo en la compra de regalos navideños, mientras que otro 42% lo emplea en adornar su vivienda o repararla.

Johanna, vendedora de la tienda de ropa para caballeros Distefano, señala que las ventas durante el mes de diciembre pueden presentar incrementos notables en los ingresos de las empresas. “Esta es la mejor etapa para ganar lo que no se ha podido durante todo el año, especialmente para la empresa”.

“Toda la industria de vestuario ha tenido una reactivación desde varios meses y definitivamente la temporada navideña es para ellos muy importante, es uno de los sectores que ha venido repuntando. En el mes de septiembre tení­an un repunte del 26 por ciento en comparación del año anterior y hemos visto que las exportaciones en el paí­s han venido aumentando y particularmente de exportaciones para preparar el fin del año han tenido un crecimiento en los últimos meses” reitero Godoy.

“El Banco de Guatemala señala que se eleva a Q2 mil millones la movilidad del dinero en este tiempo, pero a mi consideración considero que puede ser un poco más, incluso a Q3 mil millones durante el mes de diciembre”, ratifico Arévalo.

Lucí­a Rodrí­guez, encargada del Almacén “La Jugueterí­a” señala “a partir del primero de diciembre se duplican las ventas a un 50 por ciento. Lo que más llama la atención es la pista de trenes para los niños y las muñecas Barbie para las niñas.

Previo a los dí­as “negros” de la economí­a –cuando la contabilidad deja los números rojos–, las expectativas se mantienen altas.  “Ahorita todaví­a estamos en el principio en el cual la gente solo cotiza y después esperamos a que venga a comprarnos”, dicen en El Gallo Más Gallo.

“Nuestro sistema de obtener facilidad de créditos y los buenos precios, pues llama mucho la atención, y Almacenes el Gallo más Gallo tiene esa opción, dirigido a un mercado de nivel medio hacia abajo, donde toda persona tiene la oportunidad, media vez trabaje, de tener sus productos a crédito”, refiere Garcí­a.

Pero es preferible que “se gaste en educación que en regalos (…) los padres de familia que opten por esta decisión yo creo que es adecuada, al contrario hay personas que cuentan con mayores ingresos que les permiten cubrir necesidades básicas como las colegiaturas y que pueden tener gastos adicionales”, puntualiza Narciso.

“Las personas están más propensas a hacer compras y el hecho de que se inyecte más liquidez (…) implica poner en circulación más dinero. Claro que es una circulación dirí­amos temporal mientras las personas lo gastan, porque las empresas lo vuelven a depositar en los bancos después de hacer sus ventas”.
Carlos González Arévalo
Asociación de Investigación de Estudios Sociales

“Yo creo que siempre es la esperanza que todos tenemos. Así­ también con la reactivación que se da a medio año con la entrega del Bono 14, esperamos que sea afectiva ahora con el aguinaldo”.
Miguel Garcí­a
El Gallo más Gallo

 â€œEstamos esperando la temporada buena, esperando la materia prima para trabajar y esperando que sea un buen resultado”, explica.
Julio Rustrián
La Chapinita

“Yo deseo gastar el aguinaldo en mis hijos, pero buscando lo más económico porque el dinero no está alcanzando y la canasta básica está hasta por las nubes. Lo que siempre pongo como primer plano es gastar en ropa para los niños, zapatos y guardar para los útiles escolares de enero. Harí­a un gasto adicional si fuera una emergencia”.
Sara Patricia de la Vega
Ama de casa

“Hay meses que pagan las facturas de meses anteriores y diciembre serí­a uno de los meses para poder pagar deudas de meses como enero o febrero, que comúnmente son malos e igual hay que pagar salarios y electricidad y tienen que usar esos recursos”.
Rubén Darí­o Narciso
Economista