¿Caminemos por el Centro?


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De acuerdo a las informaciones de prensa, hoy mismo, a partir de las 6 de la tarde, se inaugurará la 16ª edición del Festival del Centro Histórico, Zona Uno, en la nomenclatura moderna, una magnífica idea que tendrá entre otros espectáculos exposiciones gráficas, visitas a templos y bóvedas, conciertos musicales, magia, ilusionismo y comedia, ballet, recorridos por cafés y bares, competiciones de ajedrez, presentaciones de danza, marimba y recitales. No puedo más que felicitar de nuevo a los organizadores y desearles el mejor de los éxitos.

Francisco Cáceres Barrios


Todo lo que sea cultura me parece una magnífica idea, pues no me cabe duda alguna que hace mucha falta que nuestra sociedad se desarrolle en ese sentido y no quedarse inmerso en distracciones o entretenimientos que muy lejos están de traerles beneficio personal y para el país. Pero como desgraciadamente nunca falta un pelo en la sopa, me atrevo a mostrárselos en este comentario con el afán de lograr que algún día nuestra municipalidad pueda volcar todo su entusiasmo y dedicación para resolver los problemas que representa cumplir con el objetivo contemplado en el título de este festival: “Caminemos por el Centro”.

    En honor a la verdad, hacerlo no es fácil y sí resulta un verdadero dolor de cabeza, lo que innumerables veces he comentado varias veces, empezando por el lamentable estado de las aceras; por el serio peligro que representa la contaminación ambiental, especialmente por el humo negro de las camionetas; el constante surgimiento de ventas callejeras que impide a los peatones su libre caminar y para colmo de males, la invitación que a diario se hace bajo la denominación de “Orinemos en el Centro” por cada vez más transeúntes.

    Las condiciones ambientales en nuestro país son realmente terribles, vistas por expertos en esa materia, como por aquellos miembros de otras disciplinas científicas. Pero por lo general, solo de vez en cuando se hace algo por mejorarlas, a pesar que está a la vista de los propios peatones los tristes resultados que provocan su incumplimiento. Digo esto último, porque en el Hospital General San Juan de Dios se exhiben a diario los elevados índices de padecimientos que en dicho centro asistencial se atienden por procesos infecto-contagiosos o problemas bronco-pulmonares derivados de las mismas.

    Pero lo peor de todo es que el nombre escogido para el festival bien podría ser todavía más desagradable, penoso y molesto si se amplía al “Orinemos y defequemos en el Centro”. ¿Es una exageración? ¿No es verdad que usted mismo estimado lector, paisano y vecino del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala se ha visto obligado a caminar agachado, viendo hacia el suelo, en vez de caminar erguido, con la vista en alto, hacia al frente,   ufanado por la otrora “Tacita de Plata”, porque los excrementos humanos o caninos abundan por todas partes, corriéndose el riesgo de sufrir las consecuencias por todos conocidas?