Hugo Chávez, reelecto presidente


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El 7 de octubre de 2012 es una fecha histórica para la República Bolivariana de Venezuela y para América Latina. Ese día, en un proceso de elección aceptado y reconocido mundialmente, sin cuestionamientos, Hugo Rafael Chávez Frías, con el apoyo de casi el 55% de los electores, fue reelecto,  por cuarta vez, para un período de seis años como Presidente de su país.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


La oposición, cuyo principal candidato fue Henrique Capriles, reconoció de forma concreta y digna que habían obtenido casi un 45% de la votación, hecho que otorga, con un diferencial del 10%, el triunfo a favor de Hugo Chávez.

En Guatemala la noticia no es del agrado de la cúpula económica empresarial, especialmente del grupo de Multi-Inversiones, propiedad de las familias Gutiérrez Mayorga y Bosch Gutiérrez, quienes durante años han patrocinado a personas y a movimientos de crítica y oposición a Chávez; sin embargo, como lo hizo Capriles, deberían reconocer la voluntad de la mayoría del 80% de ciudadanos que asistieron a votar en Venezuela, que le dio el triunfo a Hugo Chávez y sus seguidores. Asimismo, deberían efectuar un análisis de por qué  la mayoría de los ciudadanos le concedieron su voto al triunfador y comprobarán, como lo dijera el Rector de la Universidad Católica de Venezuela en CNN, que los programas de educación en todos los niveles han sido exitosos, que los programas de ayuda y transferencia de recursos económicos y alimenticios, han desterrado la pobreza y la extrema pobreza en el 25% de la población; que aunque insuficientes, los programas de vivienda que el gobierno ha realizado en Venezuela, han resuelto en buena parte la falta de habitación para muchos venezolanos.

No hay que enconcharse, no hay que cegarse, Guatemala comparte con Venezuela la mayoría de problemas económico-sociales, pero no puede decir que ha logrado los resultados que durante todos estos años ha logrado Hugo Chávez, por ello es tan importante que todos los guatemaltecos aceptemos que nuestro país no puede continuar con esa falta de desarrollo económico y social.

De qué nos sirve que se diga en revistas internacionales que el número de ricos en nuestro país ha aumentado, si en contrapartida el número de pobres, de niños desnutridos, de falta de educación y salud proporcionalmente aumentan más.

La democracia obliga al desarrollo social, al respeto a la voluntad de la mayoría y fue esa razón por la que en la XVI Cumbre del Grupo de Río, realizada en San José de Costa Rica, los días 11 y 12 de abril del 2002, fecha en que por enfermedad del presidente Alfonso Portillo asistí en representación del Estado de Guatemala, al abrirse y preguntarse sobre la aprobación de la agenda por el presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, solicité la palabra e indiqué que el primer punto a incluir y tratar en la agenda, por su urgencia y trascendencia, tenía que ser el golpe de Estado que se estaba produciendo en Venezuela, que había depuesto y arrestado a Hugo Chávez. Al principio los presidentes de El Salvador, Francisco Flores y de Honduras, Ricardo Maduro trataron de oponerse; sin embargo, el apoyo que mi ponencia recibió de la mayoría de los 14 presidentes y vicepresidentes latinoamericanos presentes fue contundente, en menos de una hora la Cumbre del Grupo de Río se pronunció en contra del improcedente actuar de algunos venezolanos.

De esa misma manera, en lugar de estar fomentando el enfrentamiento, debe de estimularse que ese 55% y ese 45% busquen el diálogo, la coincidencia y en los próximos seis años Venezuela sea ejemplo de avance social en el que todos veamos una solución común y no un enfrentamiento.
¡Guatemala es primero!