Un desacuerdo laboral entre el sindicato de la planta de Volkswagen en Puebla, México, y la compañía automotriz desató un paro indefinido que paralizó la producción de más de mil vehículos al día. Más de 9 mil trabajadores -de los casi 13 mil que componen la plantilla- se declararon en huelga ante la negativa de la compañía a aumentar sus sueldos en un 3% (la demanda inicial era de 8,25%), tal y como solicitaban.