Huelga contra el plan de austeridad en Grecia, bajo presión financiera


Imagen de la Casa de Cambio de Grecia, la cual cayó en crisis recientemente. Hoy hubo paro de labores en los sectores empresariales, ante la inconformidad del plan de austeridad del Gobierno. FOTO LA HORA: AFP ARIS MESSINIS

Miles de trabajadores griegos participaban hoy en una huelga convocada por los sindicatos comunistas y de la izquierda radical en protesta contra el plan de austeridad anunciado por el Gobierno para sacar al paí­s del pozo financiero, pero que no tranquilizó a los mercados.


Unos 4 mil asalariados y funcionarios de los sindicatos de la educación secundaria (OLME) marcharon de manera pací­fica por el centro de Atenas para protestar contra ese programa de ajuste que debe poner fin a muchos beneficios del sector público.

El Frente de Lucha Sindical (PAME), surgido del ultraortodoxo Partido Comunista (KKE), y la Unión de la Izquierda Radical SYRIZA habí­an convocado una huelga general en todo el paí­s.

La poderosa Unión de Periodistas de Atenas (ESYEA) se unió al movimiento social, dejando al paí­s sin diarios, telediarios y programas informativos radiales. Los servicios de la agencia nacional Ana estaban suspendidos.

Más de 60 manifestaciones estaban previstas en las principales ciudades del paí­s para esta primera prueba para los socialistas, en el poder desde el 4 de octubre y confrontados a una crisis financiera sin precedentes.

Sin embargo, las dos grandes confederaciones sindicales, la GSEE (600 mil afiliados) para el sector privado y la ADEDY (200 mil miembros) para la función pública, ambas dirigidas por socialistas, no quisieron asociarse a la protesta por el momento.

La GSEE precisó el jueves en un comunicado que no se habí­a proclamado «ninguna huelga general».

El Partido Comunista respondió acusando a esa confederación de querer sabotear la huelga.

El primer ministro griego Georges Papandreou prometió el lunes pasado reducir el déficit público del 12,7% del PIB (Producto Interior Bruto) estimado para 2009 a menos del 3% del PIB en 2013, a un ritmo anual de -2% a partir de 2011.

Entre las medidas para lograr esta reducción del gasto, Papandreou propuso recortar en un 10% el gasto público, congelar los salarios superiores a 2.000 euros y frenar las contrataciones hasta 2010.

Pero a pesar de estas iniciativas, la agencia de calificación Standard & Poor»s anunció el miércoles que bajaba la nota de la deuda de largo plazo de Grecia de «A-» a «BBB «, a raí­z de la degradación de la situación financiera del paí­s.

La agencia Fitch habí­a tomado la misma decisión el 8 de diciembre, provocando preocupación en los mercados.

El ministro de Finanzas griego Georgios Papaconstantinou manifestó su decepción por esta decisión de S&P y estimó que «no refleja los esfuerzos iniciados por el gobierno griego para estabilizar las finanzas públicas».

El objetivo de ajuste presupuestario fijado para 2010 es de una reducción del orden del 4% del déficit. «Vamos a ir un poco más lejos de la reducción del 3,6% prevista por el proyecto de presupuesto», comentó una fuente ministerial.

CALIFICACIONES A la baja


La agencia de calificación Standard & Poor»s anunció ayer que bajó la nota de la deuda de largo plazo de Grecia de «A-» a «BBB «, a raí­z de la degradación de la situación financiera del paí­s.

La agencia Fitch habí­a tomado la misma decisión el 8 de diciembre, provocando preocupación en los mercados.

Una calificación financiera tiende a estimar el riesgo de cesación de pagos de un deudor.

Una degradación de la calificación obliga al deudor concernido a ofrecer tasas de interés más elevadas cuando lanza una nueva obligación al mercado.

Grecia deberá ahora pagar más caro para financiar su déficit presupuestario.