Es buena idea eso de la «Super Tortilla» para combatir la desnutrición infantil rural, pero hace algunos años, por allá por los 60, si mal no recuerdo, hubo dos programas que se enfocaron, si no en combatirla de raíz, sí en solucionarla en parte, porque la tarea es grande.
Estos programas eran: uno de Acción Cívica del Ejército, y otro con apoyo de la iniciativa privada que se denominaba Organización Campesina Acción Social, OCAS, a este nos invitaron a periodistas para conocer lo que estaban haciendo, que era similar a lo de ACE, y que consistía en visitas dominicales a sectores del área rural, iniciando la acción en Palín. Amatitlán.
Los de OCAS, me imagino que el otro programa también estaría estructurado así: dos médicos internistas y un pediatra, un ingeniero sanitario, dos abogados, éstos tenían a su cargo ver, principalmente, los expedientes que tuvieran tramitando los campesinos en el INTA, y algún otro problema.
Lo primero que hacían era darle antihelmíntico a los niños para desparasitarlos, a continuación les proporcionaban leche, les advertían a las mamás que esta iba a aflojarles el estómago pero era pasajero, que no dejaran de dársela. Organizaron grupos de señoras que tuvieran a su cargo esa preparación y para ello les dieron una olla de aluminio bien grande y a los maridos les correspondía ir a traer palito para hacer el fuego, también les dieron pocillos de aluminio; de preferencia eso se hacía en el patio de la escuela, en donde la había. Nada de que la llevo en polvo para mi rancho y allí la preparo, o démela en esta botella, los niños se la tenían que beber ahí; un maestro o maestra se encargaba de vigilar por este cumplimiento. También una persona de la Directiva de la OCAS hacía entre semana un recorrido de comprobación. El resultado se empezó a ver no muy tardío cuando desaparecieron los niños «bombilla”. y ya se les miraba gorditos.
Pero el interés hacia los infantes se extendió en convencer a las mamás sobre la conveniencia de vacunar tanto a los tiernitos como a los más grandecitos para evitarles enfermedades y que se mantuvieran saludables. Como se deja dicho, también se atendía problemas de los adultos pues era natural que sabiendo de la presencia de médicos les hicieran consultas.
De acuerdo a lo expresado, el Programa de la OCAS pretendía de lograr más afluencia de fondos para dotar a los campesinos de maquinaria agrícola así como de ganado, pero eso se apartaba del propósito inicial como era la desnutrición infantil. También relataron que había pequeñas comunidades, muy adentro de la montaña en donde no tenían comunicación con otro tipo de personas, se hacían acompañar de un guía de ellos para que sirviera de intérprete pues no hablaban la castilla; conseguida su confianza y aceptada la presencia de los médicos, ellos servían para llevar la noticia a otras comunidades de los beneficios que se derivaban especialmente para los tiernitos.
Esta es pues, una idea de lo que ya se hizo en otro tiempo persiguiendo el mismo fin, combatir la desnutrición infantil. El relatarlo es para ver qué se puede aprovechar de esta experiencia.